El accidente de tren en Adamuz, en Córdoba, ha dejado al menos 39 muertos y más de una veintena de heridos en estado grave. El siniestro se produjo a última hora de este domingo, cuando un tren Iryo descarriló e invadió la vía contraria mientras circulaba en ese mismo momento otro convoy Alvia de Renfe.
El choque del Alvia con el Iryo causó la tragedia, con vagones saliendo despedidos y causando una escena de caos en las vías hasta la llegada de las autoridades. Por el momento, la investigación se encuentra en una fase temprana y no ha arrojado mayor luz, puesto que la salida del Iryo se produjo en una vía recta sin mayores complicaciones aparentes hasta que las autoridades avancen en sus pesquisas.
Por qué no hay cinturones de seguridad en los trenes
Uno de los aspectos que han vuelto al foco tras el accidente ha sido el de los cinturones de seguridad en los trenes. Precisamente, fue una de las preguntas al ministro de Transportes, Óscar Puente, en su primera comparecencia tras la tragedia, en la noche de este domingo al lunes.
El ministro se ha remitido a la normativa. "No me consta que se use en ningún caso en todo el mundo, ni en China", ha dicho, a lo que ha añadido que no sabe si eso "salvaría la vida de las personas".
Así, Puente se refiere a la normativa internacional que establece que es desaconsejable. "Los trenes no llevan cinturón de seguridad porque la normativa internacional lo desaconseja. Puede ser más peligroso llevarlos que no llevarlos", afirmaba el pasado año la propia Renfe en su perfil de Twitter.
Esto se basa en que el uso del cinturón podría incluso agravar las lesiones de los pasajeros en caso de accidente. El convoy se rige por un principio de seguridad pasiva y de contención, al tratarse de coches muy pesados que se paran de forma progresiva en cientos de metros.
Precisamente, este frenado es el que desaconseja la utilización del cinturón, puesto que en este caso sujetaría con fuerza la cadera del viajero, mientras que otras partes del cuerpo como la cabeza seguirían moviéndose en dirección al frenado, lo que podría desencadenar en una lesión grave del pasajero.
Lo que se sabe del accidente y de los trenes siniestrados
Los expertos coinciden en que la gravedad del suceso ha venido por el impacto entre los dos trenes. Los dos primeros vagones del Alvia se llevaron la peor parte al impactar contra los últimos coches del Iryo y salir despedidos por un terraplén de cuatro metros de altura.
El desconcierto ha llegado cuando se ha comprobado que el tren Iryo, el que descarriló en primer lugar e invadió la vía contraria, había sido revisado con éxito el pasado 15 de enero, apenas cuatro días antes del accidente. Además, se fabricó en 2022, según la información de la compañía.
Otro de los aspectos que ha generado más dudas a los investigadores es el de la propia vía, siendo un trayecto moderno y puesto en funcionamiento en mayo del pasado año. También se trataba de una línea recta. Por todo ello, el propio Óscar Puente calificó el hecho como "raro y difícil de explicar".

