LEY TRANS

Qué es el fenómeno del sexilio que reconoce la nueva Ley Trans

La Ley Trans incluye el concepto de 'sexilio' dentro de las medidas contra la discriminación de las personas LGTBI.

El BOE publica la Ley Trans: los requisitos para cambiarse de sexo en el Registro sin condiciones médicas

E.G.A.

Madrid | 05.03.2023 17:54

Dos asistentes a una manifestación del Orgullo LGTBI.
Dos asistentes a una manifestación del Orgullo LGTBI. | Europa Press

La nueva Ley Trans entró en vigor el pasado 2 de marzo. Uno de los puntos más polémicos de la norma es la autoderminación de género, es decir, la posibilidad de cambiar de sexo en el registro a partir de los 16 años con el único requisito de la voluntad del solicitante.

Así, desde el pasado jueves, basta con que la persona solicite un cambio registral por escrito, sin necesidad de presentar pruebas ni testigos. Esta decisión deberá ser ratificada por el solicitante tres meses después, mientras que la Administración tendrá un mes más de plazo. Es decir, el proceso durará unos cuatro meses como máximo.

Esto supone una modificación del texto aprobado en 2007 por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que exigía para el cambio registral al menos dos años de hormonación y un diagnóstico médico que acreditara una disforia de género.

Garantizar los derechos del colectivo LGTBI

La ley estrella del Ministerio de Igualdad (una de ellas) también incluye medidas para ampliar y garantizar los derechos de las personas LGTBI. Entre ellas, la filiación de los hijos de parejas lesbianas sin que estas deban estar casadas o el acceso de mujeres solteras, lesbianas y bisexuales a la reproducción asistida .

Otra novedad es que la ley reconoce el del 'sexilio' que afecta a las personas del colectivo. Este término fue acuñado por el sociólogo puertorriqueño Manolo Guzmán en 1997 y se usó por primera vez en un libro sobre la homosexualidad en Latinoamérica.

Pero, ¿en qué consiste exactamente este fenómeno?

Qué es el sexilio

El 'sexilio' hace referencia al fenómeno por el cual una persona del colectivo LGTBI se ve obligada a abandonar su pueblo o ciudad debido a la discriminación o LGTBIfobia que sufre en su entorno.

En España, esta problemática se da especialmente en las zonas rurales donde muchas personas tienen que marcharse huyendo del rechazo de sus vecinos por su orientación sexual.

El pasado mes de febrero, el Grupo de Trabajo contra la LGTBIfobia del Parlament de Cataluña recogió sus conclusiones sobre la necesidad de combatir el "sexilio" que empuja a personas por su orientación sexual a emigrar a entornos urbanos, con más recursos y visibilidad del colectivo.

El texto destaca que la lucha contra la LGTBIfobia es más fácil de conseguir en entornos urbanos que en aquellos más rurales, puesto que cuentan con "menos estructura asociativa de apoyo y con un mayor peso de la tradición".

La violencia que sufre el colectivo refleja la LGTBIfobia que aún existe en España y la necesidad de proteger y garantizar sus derechos. Según los datos del Observatori Contra l’Homofòbia (OCH), las agresiones físicas contra personas LGTBI aumentaron un 30,2% en 2022.