Cada vez somos más conscientes del cambio climático y de lo importante que es cuidar nuestro planeta. Entre las muchas acciones que podemos realizar, una de ellas es dejar de usar el suavizante convencional. Pero no sólo es importante dejar de usarlo a nivel medioambiental, también es una decisión inteligente por razones de salud y cuidado de la ropa.
Repasamos los motivos de por qué dejar de usar este producto y vemos qué alternativas podemos utilizar para sustituirlo.
Razones para evitar el suavizante tradicional
Existen numerosos motivos para dejar de usar el suavizante tradicional, uno de los principales motivos es que contienen químicos dañinos como son los tensioactivos catiónicos (como cloruro de bencilalconio) que pueden irritar la piel, especialmente en personas con dermatitis o alergias. Además, este tipo de suavizantes incluyen fragancias sintéticas (ftalatos) vinculadas a disruptores endocrinos.
Otro de los motivos más importantes es que contamina el agua, ya que sus componentes no son fácilmente biodegradables y afectan a los ecosistemas acuáticos.
Y como añadido, puede dañar la lavadora, ya que el residuo graso se acumula en el tambor y tuberías, favoreciendo el moho y malos olores. Y también reduce la absorción y transpirabilidad de los tejidos, puesto que deja una capa cerosa en las fibras (especialmente en toallas, ropa deportiva y prendas técnicas), haciendo que pierdan capacidad de absorber humedad.
Alternativas naturales
Estos sustitutos al suavizante tradicional son efectivos y seguros para usarlos en la lavadora:
- Vinagre blanco: Suaviza la ropa sin olor residual (el olor a vinagre desaparece al secarse), desinfecta y ayuda a mantener limpia la lavadora y elimina restos de jabón y previene la estática. Añade ½ taza en el compartimento del suavizante o directamente en el enjuague.
- Bicarbonato de sodio: neutraliza olores y equilibra el pH del agua y es ideal para ropa de deporte o toallas. Agrega ¼ de taza junto al detergente cuando pongas la lavadora.
En el caso de que uses secadora, aunque no uses suavizante, puedes darle a tu ropa un extra de buen olor usando aceites esenciales (para aroma). Añade 5-10 gotas en una toallita de microfibra y métela en la secadora. Algunos aceites esenciales recomendados son la lavanda, el árbol de té (antibacteriano) o los cítricos (frescura).
Algunos consejos adicionales
En el caso de las toallas ásperas, lávalas con ½ taza de vinagre y agua caliente (sin detergente) cada 2 meses para eliminar residuos.
Y si lo que te preocupa es el mal olor de algunas prendas, usa agua oxigenada (3%) en el lavado (1 taza) para desinfectar.
Por su parte, las prendas delicadas puedes cuidarlas con zumo de limón diluido (2 cucharadas en el enjuague), ya que ayudará a que se mantenga su suavidad.

