En octubre de 2024, la actriz española Elisa Mouliaá hizo pública una denuncia contra Íñigo Errejón, exportavoz de Sumar en el Congreso, por haber sido víctima de una presunta agresión sexual.
Desde entonces, Errejón está apartado de la vida pública, mientras que la actriz continúa con su relato a pesar de que el exportavoz niega cualquier acusación.
Ahora, cuando faltan pocos meses para que se cumpla un año desde que Mouliaá formuló la denuncia, el psiquiatra propuesto por la actriz, José Cabrera, ha asegurado este martes ante el juez que la artista estaba medicada la noche de los hechos. Según ha apuntado, esto pudo influir en su percepción al combinar antidepresivos con alcohol.
El psiquiatra ha señalado que Mouliaá estaba tomando sertralina porque en aquel periodo afrontaba una depresión, según recoge Europa Press. "Esta persona venía tocada de antes", ha afirmado, destacando que la actriz es "vulnerable por traumas previos".
Venía tocada de antes
La mezcla de ese medicamento con alcohol, como el que supuestamente ingirió la noche de la fiesta en la que presuntamente fue agredida sexualmente, puede resultar, según el perito, en una disminución de la cognición.
Tras conocer los hechos teniendo en cuenta la particular situación de la actriz, Cabrera ha señalado que se reunió con Mouliaá para realizar un informe parco, con el fin de comprobar si la actriz mostraba "consistencia en el relato".
No es muy ágil mentalmente
"No es una mujer particularmente inteligente, no es muy ágil mentalmente (...) Tenía pocas luces al respecto", ha afirmado, destacando que la artista sufre "depresión, irritabilidad, obsesión, falta de sueño y pensamientos recurrentes".
Preguntado por el juez, Cabrera ha asegurado que Mouliaá "no es una mujer de muchas luces", lo que "no es un arma para defenderse". A su juicio, y tras analizar a la actriz, no hay motivos espurios por los que denunciase a Errejón. "No tiene sentido montar esto para sacar un lucro económico o por despecho", ha zanjado.
Fuentes de la defensa de Errejón consideran "reseñable que la denunciante se negara a ser reconocida por ningún otro perito psiquiatra que no fueran los dos designados por su abogado, a pesar de haber sido solicitado por la defensa" del exdirigente.

