Fin de la mascarilla en interiores

¿Me protege la mascarilla aunque los demás no la lleven?

Desde el 20 de abril hay dos grupos de personas: los que siguen llevando mascarilla y los que no. Por este motivo, los primeros se preguntan si es efectivo que la sigan llevando teniendo en cuenta que el resto no lo hace. Varios expertos han dado la respuesta.

ondacero.es | Agencias

Madrid | 23.04.2022 15:04

¿Me protege la mascarilla aunque los demás no la lleven?
¿Me protege la mascarilla aunque los demás no la lleven? | EFE

El pasado 20 de abril entró en vigor el decreto del Gobierno que establecía el fin de la obligatoriedad de las mascarillas en interiores. A pesar de ello, hay personas que ya sea por motivos de salud, tranquilidad o simplemente costumbre han decidido continuar usándolas, pero cada vez son más los que se preguntan si es efectivo el hecho de que la sigan llevando cuando los de su alrededor no lo hacen.

¿Siguen siendo efectivas las mascarillas aunque el resto no las usen?

En declaraciones a Efe, el presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), Marcos López Hoyos, precisa que quienes deberían llevarla en interiores son aquellos con sintomatología, no solo de covid, también catarral o pseudogripal, para evitar que expulsen fluidos y proteger así de infecciones al entorno que no la lleva.

López Hoyos advierte de que la ocupación hospitalaria irá a más porque "el vaso rebosa" y aunque la gente está protegida por la vacunación y no habrá una explosión brusca de covid, usar mascarilla en interiores es una medida que se debería seguir manteniendo ante la posibilidad de una nueva ola que espera "no sea tan importante como la de Navidad".

También en declaraciones a Efe el catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública e integrante del grupo Covid de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Vicente Martín, defiende seguir usando la mascarilla independientemente de lo que haga la mayoría de la población porque aunque los demás no la usen, ésta sigue aportando beneficios.

A juicio de Martín para quitarse la mascarilla en interiores habría que tener en cuenta la cantidad de aire que se comparte porque "en aquellos lugares en que se toque a menos metros cúbicos por persona, mayor riesgo hay de enfermar e infectarnos".

¿Cuáles son los lugares de mayor riesgo?

Los expertos en Medicina Preventiva y Salud Pública han publicado un estudio reciente en la revista Nature en los que indican los lugares con más riesgo de contagio si finalmente se decide no llevar la mascarilla:

Gimnasios

Según los expertos, están entre los lugares de mayor riesgo porque "la gente corre, exhala, tiene mayor frecuencia respiratoria, con más potencia genera más aerosoles por lo que es muy recomendable usar la mascarilla FFP2 que cierra bien y dificulta el contagio".

Bares y restaurantes

La mascarilla ya se podía retirar en el momento de realizar la consumición, lo que los convertía ya antes de la eliminación de la norma en uno de los sitios de mayor riesgo.

Hoteles

Sobre todo en época de vacaciones, debido a la gran afluencia de gente en sus recintos.

Otros lugares

Los expertos señalan que otros lugares de riesgo pueden ser mercados de segunda mano, oficios religiosos y tiendas de mascotas.

Mejor una mascarilla muy usada o mal puesta que no llevarla

Este experto también advierte de la diferencia entre usar una u otra mascarilla. La FFP2 es la más efectiva "porque cierra, hace el vacío y es muy difícil el contagio aunque también depende de la cantidad de virus que haya en el ambiente".

Algunos estudios estiman la protección de las mascarillas FFP2 en 27 horas mientras que las de tela protegen solo 27 minutos. Para Martín, estos datos son discutibles e insiste que sea cual sea la mascarilla que se utilice, "vale más tenerla que no tenerla".

Sobre el uso reciclado también dice que es mejor llevar una muy usada o mal puesta que no llevarla aunque lo ideal es colocársela bien, tapando boca y nariz y cerrando los huecos porque de ello dependerá su efectividad.

No obstante, este experto aplaude la decisión del Gobierno de eliminar la obligatoriedad en interiores y dejarlo a la voluntariedad de la gente porque "imponerlo demasiado tiempo podría hacerlo casi policial, y así se resuelven muy pocas cosas".