Días después del trágico accidente ferroviario de Adamuz, siguen aflorando testimonios que revelan momentos de desconcierto y falta de información en los primeros instantes tras el siniestro. Uno de ellos es el de Mario, pasajero del tren Alvia que se vio implicado en el accidente y que ha relatado en Por Fin, de Onda Cero, cómo fue él mismo quien informó a un agente de la Guardia Civil de que su tren existía y había descarrilado, ya que los agentes en ese momento, solo tenían constancia del accidente del Iryo.
Mario viajaba en el vagón número cuatro del Alvia, del que pudieron salir por su pie. "En ese vagón solo tuvimos contusiones y golpes, yo creo que no hubo ni fracturas", explica. Sin embargo, las secuelas psicológicas han sido mucho más profundas. "No he podido dormir todavía con la luz apagada. Me levanto reproduciendo las imágenes otra vez", confiesa. Tampoco ha sido capaz de seguir la información sobre la investigación: "No soy capaz de ver informativos, estoy siendo asistido por un psicólogo".
El pasajero relata que, tras conseguir salir del tren, los propios viajeros comenzaron a ayudar a los heridos mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia. Desde la distancia, Mario veía luces de vehículos de emergencia y pensó que se dirigían hacia su tren. "Veía luces rotativas y pensaba que estaban esperando para acercarse a nuestro Alvia", recuerda.
Sin embargo, el tiempo pasaba y nadie llegaba. "No es una impresión, fue así", afirma. Ante la falta de respuesta, decidió acercarse a pie hacia esas luces junto a otro pasajero.
"A mitad de camino nos encontramos con un guardia civil que nos preguntó qué hacíamos por allí", relata. Al explicarle que procedían de un tren descarrilado, el agente se mostró sorprendido. "El hombre no sabía que había un Alvia descarrilado", cuenta Mario. Al principio, incluso pensó que los pasajeros estaban desorientados. "Tuvimos que insistirle en que no estábamos desorientados, que veníamos de otro descarrilamiento".
Tengo que felicitar a Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja y sanitarios. Organizaron a 500 personas y nos atendieron de manera fantástica
Solo tras esa conversación, la situación empezó a cambiar. "Lo escuchamos por la emisora llamar al resto de compañeros y explicarles que había otro tren allí", señala. A partir de ese momento, comenzaron a llegar más efectivos al lugar del Alvia.
Mario subraya que su crítica no va dirigida a los cuerpos de emergencia, cuyo trabajo elogia sin matices. "Tengo que felicitar a Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja y sanitarios. Organizaron a 500 personas y nos atendieron de manera fantástica", afirma.
La queja llega después, en los días posteriores al accidente. "Desde entonces nadie se ha puesto en contacto con nosotros para explicarnos qué tenemos que hacer o cómo tratarnos", denuncia. También relata la falta de atención tras recibir el alta hospitalaria. "Intentamos contactar con Renfe para que nos llevara a casa y no ocurrió hasta las ocho de la mañana, después de interminables llamadas".
