Las monedas inferiores a 50 céntimos generalmente tienen poco uso en el día a día. Las que menos tienen son las de 1 céntimo y las de 2, que normalmente se acumulan en el monedero de forma casi permanente. Pero, ¿qué ocurriría si una de estas monedas tiene un valor de unos 50.000 euros en el mundo del coleccionismo?
Diseñada en 2002 por el arquitecto alemán Rolf Lederbogen, esta moneda de 1 céntimo es de las más buscadas. Su valor depende de su estado y de su rareza, pero puede alcanzar grandes cifras dentro del mercado.
Cómo identificarla
Para identificarla se debe prestar atención a varios factores. Por un lado, hay que estar atentos al material: algunos ejemplares están fabricados completamente en acero, que es distinto al acero recubierto de cobre de las monedas normales, por lo que su color es distinto.
También resalta el diseño de su reverso, en el que aparece una hoja de roble con dos bellotas colgando que están rodeadas por las 12 estrellas de la Unión Europea.
En subastas y plataformas especializadas como eBay, conseguir este objeto puede alcanzar un valor de entre 45.000 y 50.000 euros.
Otras monedas importantes
Además de esta moneda, también hay otras en el mundo del coleccionismo que tienen un gran valor. Algunas de ellas son las monedas de la II República o las pertenecientes a la época del reinado de Alfonso XIII, que pueden alcanzar un valor de hasta 2.000 euros si su estado es perfecto.
A nivel internacional, los coleccionistas ponen el ojo en ejemplares como la 'Double Eagle' de 1933 de Estados Unidos; la 'Brasher Doubloon de 1787 (EE. UU.) o el 'Tálero' austriaco y el 'Soberano' británico, entre otros.

