ACCIDENTE EN ADAMUZ

El llamativo vídeo de la Guardia Civil en el que muestra cómo los perros inspeccionan los vagones accidentados

Aurora Molina

Madrid |

Un agente con un perro entrenado trabaja en el lugar del accidente, a 20 de enero de 2026, en Adamuz

Los especialistas caninos de la Guardia Civil del Servicio Cinológico cobran un papel relevante en tragedias como la del pasado domingo en Adamuz tras el descarrilamiento de dos trenes. Gracias a su capacidad olfativa y una dura preparación ayudan en labores que son esenciales en el terreno al realizar tareas de seguridad, investigación y rescate.

El escenario que ha dejado el accidente sobre el terreno es algo complejo, puesto que aún se encuentran los vagones descarrilados en el lugar de los hechos, debido a que es primordial recopilar todas las pruebas que ayuden a la identificación de todas las víctimas. Y eso es precisamente lo que están haciendo estos agentes caninos: "Estamos intentando recopilar evidencias para la identificación de todas las víctimas e investigación del accidente ferroviario", detallan los agentes.

A la espera de identificar todas las víctimas

De acuerdo con los datos aportados por el Ministerio del Interior, hay un total de 41 víctimas mortales hasta el momento, de las cuales muchas no han podido ser identificadas todavía. Por ello, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ya ha empezado a analizar las muestras de ADN de los cadáveres para su identificación.

Gracias a los perfiles genéticos de los familiares que han donado muestras y los recogidos en los cadáveres o restos cadavéricos que van a apareciendo en el lugar del accidente, el laboratorio realiza el cotejo y cuando salta la coincidencia, se comunica al Centro de Integración de datos. Esa identificación, según afirma la agencia EFE, se comunica al juez, que es quien autoriza que se informe a los familiares.

Así las cosas, los agentes recuerdan que para poder cotejar las muestras es fundamental la participación de los familiares de las víctimas. Para ello, la Guardia Civil ha habilitado cinco puntos en Madrid, Córdoba, Sevilla, Huelva y Málaga para la recepción de esas muestras.

Una labor esencial con años de historia

También los perros facilitan esta labor al rastrear los vagones con la esperanza de encontrar algo que ayude a la identificación de los cuerpos. Una labor que cuenta con años de historia y que tiene su origen hacia 1951, año en el que se creó la Sección de Perros-Policía de la Guardia Civil.

Se estableció después de comprobar que el trabajo de los perros era muy necesario para el trabajo policial. Por ello, el Ministerio de Gobernación, a petición de la Dirección General, autorizó esta sección que, con el paso del tiempo, ha ido evolucionando hasta convertirse en una especialidad de la Guardia Civil.