El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 12 de Barcelona ha decidido mantener la suspensión cautelar de la eutanasia solicitada por Noelia, una joven de 24 años con paraplejia, hasta que se emita una sentencia definitiva que resuelva el procedimiento judicial en curso. Esta medida se mantiene a pesar de que, en marzo pasado, la jueza desestimó la demanda presentada por el padre de Noelia, quien, representado por la Fundación Española de Abogados Cristianos, buscaba anular la autorización de la muerte asistida.
La eutanasia de Noelia fue programada inicialmente para agosto de 2024, tras recibir el visto bueno de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que concluyó que la joven cumplía con los requisitos legales: padecimiento grave, crónico e imposibilitante, sin posibilidad de mejora, y una voluntad clara y reiterada de acceder a la prestación. Sin embargo, la intervención judicial solicitada por su padre paralizó el proceso.
Su padre paralizó el proceso
Durante el juicio celebrado en marzo de 2025, Noelia reafirmó su deseo de morir dignamente, una decisión respaldada por informes médicos y psiquiátricos que certifican su capacidad para tomar decisiones autónomas, a pesar de padecer un trastorno límite de la personalidad.
La jueza rechazó los argumentos del padre, señalando que este no tiene legitimación activa para actuar en nombre de su hija, quien es mayor de edad y no está incapacitada legalmente. No obstante, la resolución fue recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), lo que mantiene el proceso abierto y la suspensión cautelar vigente.
La Generalitat solicitó al juzgado que aclarara si las medidas cautelares seguían en vigor para informar adecuadamente a la Comisión de Garantía y Evaluación. En respuesta, el juzgado confirmó que la suspensión se mantendrá hasta que haya una sentencia firme.
El primer caso que llega a juicio
El caso de Noelia es el primero en España que ha llegado a juicio sobre el derecho a la eutanasia y por eso está generando debate sobre la aplicación de la Ley Orgánica 3/2021 de Regulación de la Eutanasia y la intervención de terceros, como su padre, en decisiones personales sobre el final de la vida.

