La Policía Nacional ha detenido al menos a 125 personas que integraban una red dedicada a compartir contenido pornográfico infantil, según ha informado el diario 'El País'. La mayoría de arrestos se han producido en nuestro país y entre los apresados hay tres menores de 13, 16 y 17 años, así como un sacerdote. El resto de las capturas se han producido en Italia, Suiza o Andorra.
De esta manera, la Policía ha puesto fin a la Operación Telón de Acero, la cual se puso en marcha en 2017 y que ha corrido a cargo del Grupo de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia. Para dar con los infractores han sido claves las distintas técnicas que ciberpatrullaje que suele llevar a cabo la Policía y otras tantas que no han querido revelar a El País. Lo que sí apuntan es que solo en la memoria de la Fiscalía de 2018, ya se habían identificado hasta 20 miembros de la red, distribuidos en hasta 12 provincias del país. Además, obtuvieron los datos de personas residentes en hasta 41 países implicadas en la trama.
Algunas peculiaridades de estos grupos es que no intercambian las fotos y vídeos con la intención de obtener un rédito económico y que utilizaban palabras en clave como "caldo de pollo", que hacen referencia a las palabras en inglés "Child Pornography".
Uno de los hechos clave que provocó la aceleración de la investigación fue la detención el pasado año del fundador y consejero delegado de Telegram, Pável Dúrov, en Francia, acusado de cargos de blanqueamiento de crímenes y complicidad en la difusión de imágenes pornográficas infantiles. Los agentes han indicado a 'El País' que, antes de su arresto, las peticiones de información vinculadas a los grupos y canales pornográficos infantiles eran desestimadas.
Un hombre detenido en A Coruña por coaccionar a menores para obtener imágenes sexuales
La Guardia Civil ha detenido en A Coruña a un hombre acusado de coaccionar y amenazar a través de las redes sociales a menores para conseguir imágenes privadas de las mismas. Hasta el momento se ha identificado a 24 víctimas que en el momento del delito eran menores, según ha informado Europa Press.
Las pesquisas se han enmarcado dentro de la operación 'Rocki II', la cual comenzó en febrero de 2023, cuando una de las menores afectadas denunció que está sufriendo amenazas y coacciones por parte de este individuo para obtener las instantáneas.
Los agentes de la Benemérita pronto se dieron cuenta de que a pesar de que utilizaba cuentas en distintas redes sociales, así como herramientas para ocultar su identidad en la red, su modus operandi era siempre el mismo: en primera instancia mandaba una foto suya, después engañaba a las menores para que le mandasen otra de respuesta y posteriormente las intentaba convencer para llegar a un acuerdo por el que quedaría exento de cualquier responsabilidad en caso de difusión de las instantáneas.
La presión que ejercía sobre las víctimas era tal que muchas de ellas han tenido que comenzar tratamientos contra los graves trastornos depresivos que les ha provocado esta situación.
Durante el registro de la vivienda de este individuo, la Benemérita ha encontrado varios teléfonos móviles, ordenadores, así como dispositivos de almacenamiento masivo, que contenían una gran cantidad de fotografías, vídeos y archivos almacenados por el detenido.

