SALUD

Gastroenteritis vírica: cuáles son los síntomas y tratamiento

Conoce aquí qué es la gastroenteritis vírica, cuáles son sus principales síntomas y cuál es su tratamiento.

Gastroenteritis vírica: cuáles son los síntomas y tratamiento
Una mujer enferma | Pexels

Con la llegada del frío bajan las defensas y, con ello, aumentan también las enfermedades. Una de las más comunes durante esta época del año, además de la gripe, es la gastroenteritis vírica o comúnmente conocida como "gripe estomacal".

¿Qué es la gastroenteritis vírica y cómo se contagia?

La Clínica Mayo explica en su página web que la gastroenteritis vírica "es una infección intestinal que incluye la presencia de signos y síntomas como diarrea acuosa, calambres estomacales, náuseas o vómitos y, a veces, fiebre".

Según indican los expertos, en el caso de tener buena salud, el enfermo se recupera sin complicaciones, pero, advierten de que en el caso de los bebés, adultos mayores y personas con el sistema inmunitario comprometido, la gastroenteritis vírica "puede ser mortal".

¿Cómo se contagia?

Normalmente, una persona de contagia de este tipo de gastroenteritis al estar en contacto con un infectado o a través del consumo de alimentos o agua contaminados.

¿Cuáles son los síntomas de la gastroenteritis vírica?

Al tratarse de una gripe estomacal, como su propio nombre indica, ataca a los intestinos produciendo los siguientes síntomas, que suelen aparecer en los tres primeros días de haberse contagiado y pueden durar hasta 14 días:

  • Diarrea acuosa, a menudo sin sangre.
  • Náuseas, vómitos o ambos.
  • Dolor y calambres estomacales.
  • Dolores musculares.
  • Dolores de cabeza ocasionales.
  • Fiebre baja.

¿Cuál es el tratamiento para la gastroenteritis vírica?

Desde la Clínica Mayo señalan que "no existe un tratamiento eficaz para la gastroenteritis viral". Por lo que inciden en la importancia de la prevención del contagio evitando tanto los alimentos como el agua que puedan estar contaminados. Además, aconsejan lavar las manos con frecuencia.

Por otro lado, se recomienda beber mucho líquido para evitar que la persona contagiada se deshidrate. De hecho, en el caso de deshidratación (sed excesiva, sequedad en la boca, orina de color amarillo oscuro o poca cantidad o nada de orina, y debilidad, mareos o aturdimiento graves) se aconseja que el paciente acuda al médico.