Durante la infancia, cuando somos niños, las relaciones sociales son simples. Basta que haya otro niño al que le gusten los mismos juegos que a nosotros para que se convierta en uno de nuestros mejores amigos; pero al convertirnos en adultos todo es un poco más difícil. Con la edad nos volvemos más complicados y selectivos, y comenzamos a poner más atención en las cosas que nos molestan de otros.
Las relaciones sociales implican la interacción de múltiples factores emocionales, culturales y contextuales, que influyen en cómo las personas se perciben y se comunican entre sí. Es por ello que las relaciones sociales se consideran tan complejas. Cada individuo tiene experiencias, valores, expectativas y formas de interpretar la realidad que pueden coincidir o chocar con las de los demás. Además, las relaciones no se dan en un vacío, sino dentro de estructuras sociales, normas y roles que condicionan las conductas y la manera en que se expresan los vínculos. Todo esto hace que cada relación sea única y esté en constante cambio, lo que añade capas de dificultad.
Por todo esto, nos podemos ver en situaciones en las que no siempre vas a caer bien a los demás, hay personas que te van a “odiar” con solo verte y que no van a entender tu personalidad, humor o estilo, pero, aunque no es el fin del mundo. La buena noticia es que hay algunos trucos que pueden ayudar a cualquier persona a caerle bien a los demás y a causar una buena impresión al conocer personas nuevas.
Un experto en comportamiento del FBI, llamado Robin Dreeke (quien fue la cabeza del Behavioral Analysis Program del FBI), escribió el libro Its Not All About Me: The Top Ten Techniques for Building Quick Rapport with Anyone, donde explica lo que ha aprendido sobre el comportamiento humano, y lo que podemos hacer para que los demás nos acepten, nos consideren agradables y demos siempre una buena impresión.
¿Qué acciones nos ayudan a caer bien a los demás?
Repasamos las acciones que Robin Dreeke ha detectado que pueden ayudarnos a que caigamos bien y demos una buena impresión a los demás:
- Buscar las opiniones de los demás, sin juzgar: Se trata de mantener la mente abierta, escuchar y no juzgar lo que escuchas, sino intentar entender al otro y de dónde viene su postura. Los estudios muestran que las personas sienten placer cuando hablan de ellas mismas y puedes usar eso a tu favor.
- Controlar tu ego permitirá que los demás también tengan sus momentos y se sientan vistos, escuchados y validados. Intenta no poner tus propias necesidades, opiniones y sentimientos antes que los de los demás, no intentar tomar el control siempre y convertir cada situación en algo que gira a tu alrededor.
- Debes ser bueno escuchando y realmente entender lo que la otra persona te está diciendo y darle tiempo para explicar lo que quiere, respondiendo de acuerdo a lo que se dijo en la conversación y nunca de manera agresiva u hostil. En definitiva, no se trata de hacer como que escuchas mientras esperas un hueco para hablar sobre lo que tú quieres, debes ser atento.
- Hacer las preguntas correctas es una buena forma de mostrar interés. Intenta evitar preguntas materialistas, como cuántos coches tienen, debes tocar temas más humanos, como sus intereses, por ejemplo.
- El lenguaje corporal es crucial y puede hacer que ganes o que pierdas la confianza de los demás. “Tu actitud debe ser positiva y relajada y tu cuerpo debe demostrar eso también evitando posturas muy defensivas o agresivas”, explica el experto. Por ejemplo, la ciencia dice que sonreír es esencial para crear confianza y un ambiente más relajado.

