Ciencia

Un estudio revela nuevos datos sobre las causas que llevaron a María Branyas a vivir 117 años: Su edad biológica era 23 años menor

El estudio realizado por el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras ha descubierto varios factores de longevidad saludable que comparten las personas supercentenarias.

Quién fue María Brayans, la mujer más longeva de la historia de España con 117 años

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ondacero.es

Madrid |

Maria Branyas con Manel Esteller.
Maria Branyas con Manel Esteller. | Europa Press

Este miércoles se han dado a conocer nuevos detalles sobre el estudio médico realizado a María Branyas, la mujer más longeva de la historia de España, fallecida en marzo a los 117 años. El análisis de su ADN ha revelado que su edad biológica era 23 años menor que la que figuraba en su DNI, un hallazgo que los investigadores atribuyen a una genética excepcional. Ella misma solía bromear asegurando que "Dios se había olvidado de ella".

Branyas, nacida en 1907, fue testigo de acontecimientos históricos que marcaron el siglo XX y el inicio del XXI: tenía cinco años cuando se hundió el Titanic, vivió las dos Guerras Mundiales y la pandemia del Covid-19 —que apenas le causó síntomas leves—, y fue contemporánea de seis monarcas británicos, desde Eduardo VII hasta Carlos III.

Características genéticas protectoras

El estudio, desarrollado por el Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras y publicado en la revista Cell Reports Medicine, concluye que las personas supercentenarias no alcanzan esas edades por un simple retraso del envejecimiento, sino por una combinación de señales propias de la vejez extrema y de factores de longevidad saludable.

La investigación, liderada por Manel Esteller, jefe del grupo de Epigenética del Cáncer, y el investigador predoctoral Eloy Santos, se ha basado en un enfoque multiómico y en muestras tomadas con mínima invasión, lo que convierte a este análisis en el más detallado realizado hasta la fecha sobre una persona supercentenaria.

Los resultados muestran que Branyas presentaba claros signos de envejecimiento —telómeros muy cortos, un sistema inmunitario proinflamatorio y una población envejecida de linfocitos-B—, pero al mismo tiempo poseía características genéticas protectoras, como factores asociados a la salud cardiovascular y neurológica, bajos niveles inflamatorios, un microbioma dominado por bifidobacterias beneficiosas y una edad biológica notablemente inferior a la cronológica.

La ausencia de patologías graves convierte este caso en un referente para distinguir con claridad entre enfermedad y envejecimiento. Los expertos señalan que, aunque aún es prematuro vincular directamente factores biológicos con hábitos de vida, elementos como una dieta equilibrada, la ausencia de prácticas nocivas y una vida social activa podrían haber contribuido a explicar su extraordinaria longevidad.

Los investigadores destacan además que el envejecimiento del sistema sanguíneo está estrechamente relacionado con un mayor riesgo de cánceres hematológicos incurables, como la leucemia y los síndromes mielodisplásicos. Por ello, este estudio no solo ayuda a comprender mejor los secretos de la longevidad, sino que también ofrece valiosas pistas para la investigación de estas enfermedades.