Los estafadores aprovechan las vacaciones para seguir con los actos delictivos. Según ha informado la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las estafas más populares durante la temporada estival son las ofertas de alojamientos que en realidad no existen, y multas en desplazamientos en coche mediante técnicas de 'phising' (vía email) y 'smishing' (vía SMS).
Según apunta la organización, los hackers se hacen pasar por portales de alojamientos, como Airbnb, con anuncios que ofrece un tercero. También existe la posibilidad de que los estafadores muestren una aparente urgencia para confirmar los datos de una reserva, haciéndose pasar por la plataforma de Booking con el fin de obtener datos bancarios.
Falsificación de multas
Otro engaño frecuente de estos delincuentes es falsificar un mensaje de la Dirección General de Tráfico (DGT) informando del pago pendiente de una multa, que deberá hacerse rápidamente para evitar cargos adicionales. La organización recalca que "la autoridad de Tráfico nunca notifica sanciones por mensajes de texto o correo electrónico".
Por todo ello, la OCU recomienda, en primer lugar, no abrir 'emails' o SMS de origen desconocido. Después, si el emisor del mensaje parece conocido pero al abrirlo es alarmista o le urge a pinchar en un link, la organización aconseja desconfiar. "Si lo que recibe es una llamada pidiendo sus datos bancarios, sepa que es falsa, ninguna empresa o banco pide esa información por teléfono", ha añadido.
500 millones de pérdidas en 2024
La entidad advierte que ningún pago realizado bajo los efectos de una estafa puede ser considerado como autorizado, por lo que los bancos deberán hacer frente al rembolso de la cantidad sustraída.
Como consecuencia de esto, el Banco de España calcula que las pérdidas sumaron en 2024 casi 500 millones de euros, producto de prácticas fraudulentas como el 'phishing' o el 'smishing'.

