Entrevista con Carlos Alsina

El esclarecedor relato de José María Galán, el viajero del Alvia que avisó al guardia civil de que había otro tren: "No existíamos"

Samuel Portillo

Madrid |

Tren Alvia accidentado en Adamuz

Jose María Galán viajaba en el coche 4 del Alvia 2384 que había salido de Madrid a las 18:10 en dirección a Huelva y que chocó con un tren Iryo sobre las 19:43 a la altura de Adamuz. Ha explicado que los primeros momentos después del accidente fueron "muy orgánicos y organizado" empujados, tal vez por el mero instinto de supervivencia. Rompieron las ventanas del vagón para ventilar el humo, se preocuparon por los heridos que había y consiguieron a salir a través de una puerta.

Desde las vías podían ver las luces de emergencia que se encontraban en el tren del Iryo, algo que entonces no sabían, "estaban tardando mucho". Ha explicado que hicieron señales con los móviles y llamaban repetidamente al 112, desde donde les confirmaban que estaban llegando las ambulancias, algo que no sucedía, "no teníamos ni idea de que nos habíamos dado con otro tren" ha afirmado.

"Durante un tiempo, no existíamos, no estábamos en ningún plan", ha lamentado José María. En ese momento, decide echar a andar en dirección a las luces de emergencia, lo hizo a través del margen de las vías para evitar los cables de alta tensión.

Acudió hasta el Iryo para pedir ayuda

Durante el trayecto hasta el tren, se dio cuenta de la magnitud del accidente. "Habíamos atropellado algo pensé. Eran restos de personas", ha relatado con dureza. Al llegar a la altura del Iryo, en un primer momento pensó que estaba aparcado. Solo al ver a los servicios de emergencia comprendió que ambos trenes habían colisionado.

Galán habló entonces con un agente de la Guardia Civil, que le acompañó de regreso hasta el Alvia. Posteriormente, y ya con la presencia del agente, decidieron guiar a pie a todas las personas que podían caminar hasta el tren de Iryo. En todo momento, el guardia civil orientó la linterna hacia el campo para evitar iluminar los restos humanos que se encontraban sobre la vía, "eso traumatiza a cualquiera". Los tiempos en los que José María afirma que realizó este viaje no terminan de coincidir por los aportados por el relato del Gobierno.

Cuando los servicios de emergencia ya se hicieron con el control de la situación, ya se pudo sentar y asimiló el dolor propio que sentía en el costado mientras trataba de consolarse junto al resto de pasajeros.