ESPAÑA

Las confesiones del rey Juan Carlos en sus memorias: sus relaciones extraconyugales, el 23-F, la muerte de su hermano y su nieto Froilán

Su libro de memorias se publica este miércoles en Francia y su llegada a España se prevé para la primera semana de diciembre.

Roberto Gómez Ramos

Madrid |

El rey Juan Carlos I en una foto de archivo
El rey Juan Carlos I en una foto de archivo | Europa Press

El rey Juan Carlos publica este miércoles en Francia Reconciliación, un libro de memorias en el que repasa los aspectos más importantes de su vida y su reinado, como el 23-F, la batalla contra el terrorismo de ETA o el famoso '¿por qué no te callas?' a Hugo Chávez.

Pero el emérito también habla de su vida personal y su familia, como su relación con la reina Sofía. "Nada podrá borrar nunca mis profundos sentimientos hacia mi esposa Sofi, mi reina (…) Conserva toda mi admiración y mi afecto. No hay nadie igual a ella en mi vida y así seguirá siendo, aunque nuestros caminos se hayan separado desde mi marcha de España", explica Juan Carlos I en su libro.

"Hice todo lo posible, a pesar de mis torpezas, por velar por su bienestar y comodidad", asegura un Juan Carlos I que dice que la reina Sofía tendrá un lugar "bien merecido" en la historia de España y reconoce "altos y bajos, alegrías y penas, y fases de acercamiento y de alejamiento" en una relación de 60 años.

También habla sobre los rumores acerca de sus relaciones extraconyugales y niega haber tenido relaciones con Lady Di, aunque no su relación con Corinna Larsen que asegura "fue un error" que "lamenta profundamente".

"Puede parecer banal, muchos hombres y mujeres han sido cegados hasta el punto de no ver lo evidente. Para mí, ella tuvo un impacto nocivo en mi reino y en mi vida familiar. Ella erosionó la armonía y la estabilidad de esos dos aspectos esenciales de mi existencia, conduciéndome finalmente a tomar la difícil decisión de abandonar España (…) Empañó mi reputación ante los españoles. En esta cacería, me convertí en una presa fácil. Pero esta es la debilidad de un hombre. Nunca interfirió en mis preocupaciones de rey con su país", explica sobre su relación con Corinna.

Elogios hacia su nieto Froilán

Otro de los protagonistas del libro es su nieto, Felipe Juan Froilán, al que define como "una satisfacción que ilumina el día a día" después de su "exilio" en Abu Dhabi que es "como un encarcelamiento" para él. "Su compañía me alegra y su amabilidad me emociona", asegura.

El rey emérito asegura que Froilán ha vivido "una metamorfosis" en "tiempo récord" desde que se marchara con él a Abu Dhabi. "En un día se acomodó a una vida sana y recta. Empezó a hacer deporte y régimen. Se dedicó intensamente a su trabajo. Se ocupaba de la logística de la COP28. Era el primero en llegar al despacho y el último en marcharse", dice Juan Carlos I sobre su nieto.

"Le acogí bajo mis alas y le di un marco estable y la oportunidad de construirse un destino. Ha tomado su impulso y su camino con total independencia", dice el rey emérito sobre un Froilán al que "el divorcio de sus padres y una cierta falta de autoridad paterna le condujeron a una vida desvergonzada".

La muerte de su hermano

La muerte de su hermano pequeño en 1956 es otro de los episodios más recordados de su vida. Alfonso falleció mientras ambos jugaban con una pistola cuando apenas eran unos adolescentes, y Juan Carlos I cuenta que este hecho marcó "un antes y un después" del que nunca se recuperaría.

"No me recuperaré de esta desgracia. La gravedad me acompañará en adelante (…) Lo echo de menos, me gustaría tenerlo a mi lado, poder hablar con él. He perdido a un amigo, a un confidente. Dejó un vacío inmenso. Sin su muerte, mi vida habría sido menos sombría, menos infeliz", asegura en el capítulo que le dedica.

Sobre el incidente, el rey emérito narra que "se disparó un tiro al aire, la bala rebotó y alcanzó a mi hermano en plena frente. Murió en brazos de nuestro padre".

Su papel en el 23-F

Pero si un hecho marcó su reinado fue el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. "Aquella noche mi obra política estaba en juego y el destino de los españoles estaba en mis manos", recuerda Juan Carlos I en sus memorias en las que asegura que Milans de Bosch ya la habló dos meses antes a su padre sobre éste, pero que lo tomó como una "bravuconada".

"Aquella noche no hubo uno, sino tres intentos de golpes de Estado: el del teniente coronel Tejero y del general Milans de Bosch, el más conocido y visible; el de Armada, muy doloroso en el plano personal; y el de los falangistas que querían sumarse para volver al orden franquista", recuerda.

Sobre esa noche, Juan Carlos I asegura que "jamás en mi vida he demostrado tanta autoridad" y que "hablaba con aplomo y persuasión porque sabía que el destino de la Corona y del país estaba en juego".

ETA, la batalla "más dura y dolorosa" de su reinado

El rey emérito también recuerda la lucha contra el terrorismo de ETA como la batalla "más dura y dolorosa de mi reinado" y señala que este "calvario" fue una "carga enorme" para España y frenó "nuestros impulsos modernizadores".

Recuerda los atentados que más le marcaron haciendo hincapié en los asesinatos de Miguel Ángel Blanco y de Francisco Tomás y Valiente y el secuestro de José Antonio Ortega Lara.

"Jamás bajé los brazos frente a ETA, una de las organizaciones más asesinas de Europa desde la Segunda Guerra Mundial (…) Aprendí a vivir con la amenaza de los atentados contra mí y mi familia", cuenta el rey emérito.

De la misma manera, Juan Carlos I también recuerda los atentados del 11-M en Madrid como uno de los días de su vida en los que más ha llorado. "Rápidamente decidí dirigirme a la nación bajo la conmoción. Era la primera vez desde el intento del golpe de Estado (1981), al margen de mis discursos de Navidad. Las otras dos veces fueron para anunciar la muerte de Adolfo Suárez y para anunciar mi abdicación", indica.

Política internacional

Uno de los episodios más recordados de su reinado fue su encontronazo con el mandatario venezolano Hugo Chávez durante una Cumbre Iberoamericana en 2007. "Logró sacarme de mis casillas", reconoce Juan Carlos I sobre aquel famoso '¿por qué no te callas?' que lanzó a Chávez.

El rey emérito recuerda el momento como "una larga diatriba" con "frases injuriosas contra España" que estaba lanzando Chávez hablando del ex presidente Aznar. El entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le intentó frenar invocando el "respeto democrático", pero éste no cesó.

"A mí me hierve la sangre de rabia. Zapatero me tiraba de la chaqueta para impedir que interviniese (...) La mayoría de los Jefes de Estado vinieron luego a verme para decirme: 'sentimos mucho lo que ha pasado'", revela.

Precisamente sobre Zapatero también habla en sus memorias y asegura que le pidió disculpas a George W. Bush por la actitud de éste y cuenta cómo fue su mediación para el "deshielo" de las relaciones entre España y Estados Unidos.

Client Challenge

"Pido disculpas por la actitud de Zapatero. Ha cometido un error político cuando era secretario general del PSOE, pero ello no debe dañar la relación entre los dos países, que es una relación fundamental (…) Todos sabemos cómo la bandera es sagrada para ellos. Esa afronta de mostrar públicamente su antiamericanismo me pareció desproporcionado (…) Fue así que obré por el deshielo de las relaciones bilaterales entre nuestros dos países, desbloqueando una situación de crisis. Sin mi intervención, las tensiones se habrían agravado con toda seguridad", asegura.