Calor

Cómo ventilar la casa correctamente en pleno verano

Intenta evitar ventilar entre las 11:00 y 20:00, cuando el calor es más intenso.

Alicia Bernal

Madrid |

ventana de hogar abierta
ventana de hogar abierta | pexels

Ventilar la casa a diario es fundamental para mantener un ambiente saludable, ya que esta ventilación renueva el oxígeno, elimina contaminantes y reduce la acumulación de humedad que puede causar moho y malos olores. Además, mejora la calidad del aire interior, previene problemas respiratorios y ayuda a regular la temperatura, lo que aporta mayor confort y bienestar en el hogar.

El problema viene en pleno verano, ¿cuándo ventilar la casa? Es necesario hacerlo, pero la cosa se complica cuando hace tanto calor.

Repasamos cómo ventilar correctamente y sin subir la temperatura interior de nuestro hogar.

Ventila solo a las horas adecuadas

Hay dos franjas horarias muy concretas para ventilar tu casa sin que aumente la temperatura:

  • Muy temprano: entre 6:00 y 8:30 de la mañana, cuando el aire aún está fresco. Abre todas las ventanas y crea corriente cruzada.
  • Muy tarde: después de las 21:00 o cuando baja el sol, pero solo si la temperatura exterior cae por debajo de la interior, es buen momento para renovar el aire.

Intenta evitar ventilar entre las 11:00 y 20:00, cuando el calor es más intenso.

¿Cuál es la mejor manera para ventilar?

La mejor manera de ventilar tu casa es abriendo ventanas opuestas (por ejemplo, norte y sur o este y oeste) para que el aire fluya por toda la casa, es decir, creando una corriente cruzada (efecto túnel). Además, para que todas las estancias puedan ventilarse y el aire circule, tienes que abrir las puertas internas de cada habitación.

Para ayudarte a hacer esta corriente cruzada, también puedes usar ventiladores. Coloca un ventilador en una ventana apuntando hacia afuera, y otro en la opuesta hacia adentro. Esto expulsará el aire caliente y atraerá el más fresco.

Controla la temperatura durante el día con las persianas y cortinas

Aparte de la ventilación natural de tu casa, el aire acondicionado y los ventiladores, puedes ayudarte de persianas y cortinas para optimizar la temperatura de tu hogar durante el día:

Baja las persianas y cierra cortinas en las ventanas que reciben sol directo.

Usa cortinas térmicas o reflectantes si puedes.

Por el contrario, durante la noche ábrelas para liberar el calor acumulado y dejar que circule el aire.

Durante las horas centrales de calor también es importante tener bien cerradas ventanas, persianas y puertas para conservar el aire fresco interior. Intenta aislar las habitaciones que no uses. Esta acción es muy recomendable en hogares con aire acondicionado centralizado zonificado, es decir, que el sistema puede ajustar el flujo de aire según las áreas que usas (con termostatos por zonas, rejillas ajustables o sensores), ya que así concentras la climatización en los espacios ocupados y ahorras energía al no enfriar zonas innecesarias.

Por el contrario, si tu sistema de aire acondicionado no está zonificado no es recomendable aislar las estancias y puede ser contraproducente, ya que aumenta la presión del aire dentro del sistema, lo que reduce la eficiencia. Además, se puede generar un flujo de retorno deficiente, haciendo que el aire acondicionado trabaje más o se enfríe de forma desigual.

En cambio, si solo tienes un aparato de aire acondicionado en una estancia, lo mejor es mantener la puerta cerrada para concentrar el aire frío solo en ese espacio. Así evitas que el aire frío se escape a otras habitaciones y que el aparato trabaje más de la cuenta para enfriar zonas innecesarias. Si necesitas enfriar varias estancias con un solo equipo, puedes usar un ventilador para dirigir el aire frío hacia otra habitación, aunque el resultado será limitado.

Otros trucos útiles para mantener tu casa fresca en verano

Entre todos los trucos que circulan sobre cómo enfriar nuestro hogar en verano, tres de ellos que son útiles y cumplen su cometido son:

  • Usa un ventilador y hielo o agua fría: coloca un bol con hielo o botellas congeladas frente al ventilador para enfriar el aire.
  • Toalla húmeda en la ventana (de noche): actúa como enfriador por evaporación si hay brisa nocturna.
  • Desconecta aparatos innecesarios: generan calor residual.