ACCIDENTE EN ADAMUZ

Cómo se investiga un accidente como el de Adamuz: "Una de las tres cosas que damos por seguras ha tenido que fallar"

Antonio J. Mora

Madrid |

El accidente en Adamuz, que se ha saldado por el momento con 39 víctimas mortales y más de una veintena de heridos graves, ha sorprendido a todos los expertos. Por producirse en una recta y por el estado de las vías, como cuenta José Trigueros en Más de uno: "Sorprende que haya sido en una vía recta sustituida y puesta en funcionamiento en mayo del año pasado. Parece una cosa casi imposible de que pase, pero ha pasado".

Así, el presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos apunta a "tres elementos". "Uno, la infraestructura, pudiera ser que un punto se haya deteriorado con el tiempo, cosa que no sucede nunca, pero podría ser. La velocidad hemos dicho que tampoco puede ser y están las ruedas del coche de atrás, que puede ser que se hubieran deteriorado en algún eje", señala, al mismo tiempo que sostiene que también entra en juego la "mala suerte" de la distancia entre los dos trenes accidentados.

"Luego también está la mala suerte de que pasara a muy poca distancia, porque si no el maquinista hubiera podido ver la invasión de la vía", comenta Triguero, para después añadir que el convoy iría "a menos de 200 kilómetros por hora" y pararía en caso de gravedad "en dos kilómetros": "Ha sido un desastre total, incluso con el terraplén para que los coches queden colgados allí".

Trigueros asegura que ahora cabe esperar al análisis de las cajas negras de los trenes para que den "alguna luz" sobre el siniestro, aunque insiste en que todo "debería estar en perfecto estado de revisión" y que "alguna de las tres cosas que se dan por seguras ha tenido que fallar".

El sistema de seguridad de toda la línea, en tela de juicio

Los ingenieros siempre han puesto en relieve el mantenimiento de las infraestructuras, aunque en este caso estaba siendo adecuado: "Siempre nos quejamos del mantenimiento, pero en este caso precisamente sí se había hecho esa inversión. Sé que están trabajando para averiguar qué ha podido pasar, porque no solamente es ahora retirar trenes, sino que habrá que revisar el sistema de seguridad de toda la línea para que no se repita".

En este sentido, Trigueros afirma que un fallo mecánico sería "dentro de lo malo, lo mejor" para saber que el sistema de seguridad de nuestra línea de alta velocidad "funciona correctamente". "La desgracia ya ha pasado, pero otra desgracia sería descubrir que no hubiera sido un fallo mecánico por la seguridad de toda la línea".

Otra de las teorías que circulan por la red es que pasan muchos trenes por la vía y este aspecto ha podido influir en el siniestro, algo que niega Trigueros: "La línea era nueva. Nuestras infraestructuras están capacitadas para ir a esa velocidad. El mantenimiento es mejorable, pero es que precisamente la línea Madrid-Andalucía es la que se ha renovado en su totalidad. Es un tramo de los renovados. Ojalá se tomaran estas medidas en todas las líneas de Alta Velocidad".