Vuelta al cole

Cinco trucos asequibles para ahorrar en libros, mochilas y material escolar en la vuelta al cole

Con estrategias bien planificadas, es posible reducir el gasto significativamente sin sacrificar la calidad de los productos.

Alicia Bernal

Madrid |

Vuelta al cole en el Colegio de La Inmaculada en Ceuta
Vuelta al cole en el Colegio de La Inmaculada en Ceuta | Onda Cero Ceuta

El mes de septiembre trae consigo no solo la vuelta a la rutina, sino también uno de los gastos más temidos del año para las familias: la compra de libros de texto, mochilas y material escolar. Según un estudio reciente de la OCU, los hogares españoles gastan de media entre 200 y 500 euros por niño en este concepto. Sin embargo, con estrategias bien planificadas, es posible reducir esta cifra significativamente sin sacrificar la calidad de los productos.

El arte de encontrar libros de texto asequibles

Suponen el mayor desembolso en el capítulo de material escolar, pero existen alternativas a comprarlos nuevos en la librería. El mercado de segunda mano vive su momento álgido en plataformas como Wallapop o MilAnuncios, donde es frecuente encontrar ejemplares en buen estado a un precio reducido. Otra opción creciente son los bancos de libros organizados por asociaciones de padres o ayuntamientos, que permiten el intercambio gratuito o por una módica cuota anual.

Para quienes prefieran comprar nuevos, conviene recordar que muchas comunidades autónomas tienen programas de gratuidad o ayudas directas que cubren parcialmente el coste. La clave está en informarse con antelación en los portales educativos de cada región, ya que los plazos suelen cerrarse antes de finalizar el curso anterior.

También existe una deducción estatal de 120 euros por alumno en material escolar, aplicable en la declaración de la renta y algunas Comunidades Autónomas aplican deducciones adicionales.

Mochilas que duran más que una moda

El secreto para ahorrar en mochilas reside en huir de los personajes de moda cuyo precio se dispara. Optar por marcas especializadas en ergonomía, aunque requieran una inversión inicial mayor, garantiza durabilidad para varios cursos. Algunas firmas incluso ofrecen garantías de hasta 30 años, convirtiendo la compra en una inversión a largo plazo.

Una táctica cada vez más popular consiste en comprar fuera de temporada. Febrero y marzo son meses ideales para adquirir mochilas de calidad con descuentos de hasta el 60%, lejos de la fiebre de septiembre.

Material escolar: menos es más

La experiencia demuestra que muchas listas escolares incluyen artículos que nunca se utilizarán. Antes de lanzarse a comprar, vale la pena:

  • Revisar los cajones y armarios para reaprovechar material del año anterior.
  • Esperar a que comience el curso para adquirir solo lo estrictamente necesario.
  • Comprar al por mayor en cooperativa con otras familias.
  • Optar por marcas blancas en productos básicos como lápices o cuadernos.

Tecnología que aligera la factura

En educación secundaria y bachillerato, las tablets y eBooks pueden suponer un ahorro a medio plazo. Muchos centros ya permiten usar versiones digitales de los libros de texto, cuyo precio es sensiblemente inferior al papel. Dispositivos reacondicionados con garantía ofrecen otra vía para reducir costes sin renunciar a calidad.

Comprar con cabeza

Los expertos en consumo recomiendan involucrar a los niños en el proceso de compra con dos objetivos: enseñarles el valor del dinero y evitar caprichos innecesarios. Establecer un presupuesto conjunto y buscar juntos las opciones más económicas se convierte en una valiosa lección práctica de economía doméstica.

La combinación de estos trucos puede suponer un ahorro real del 30% al 50% en la factura escolar. Requiere más planificación que ir al centro comercial el primer fin de semana de septiembre, pero la recompensa económica bien merece el esfuerzo.