INDIGNACIÓN EN REDES SOCIALES

Miles de personas celebran en la calle el fin del estado de alarma en toda España

A las 00:00 horas de este domingo 9 de mayo llegaba el fin del estado de alarma y muchos jóvenes han abarrotado las calles de Madrid o Barcelona para celebrarlo. Las imágenes han causado indignación en redes sociales y han obligado a intervenir a la Policía en algunos casos.

ondacero.es

Madrid | 09.05.2021 08:04 (Publicado 09.05.2021 01:01)

Ambiente en la Puerta del Sol de Madrid tras el fin del estado de alarma.
Ambiente en la Puerta del Sol de Madrid tras el fin del estado de alarma. | Efe

Desde Malasaña, en Madrid, hasta el centro de Barcelona. Las imágenes de las personas que han salido a las calles para celebrar el fin del estado de alarma en España han causado indignación en redes sociales.

A partir de las 00:00 horas de este domingo 9 de mayo, los ciudadanos pueden moverse libremente por el territorio nacional -salvo en zonas más afectadas-, con la eliminación del toque de queda y el cierre perimetral.

Jóvenes de fiesta en Malasaña

Miles de madrileños se han lanzado esta noche a las calles de la capital para festejar el fin del estado de alarma y del toque de queda, la mayoría jóvenes consumiendo alcohol en las calles ante la impotencia de la Policía Municipal que ha tenido que desalojar la Puerta de Sol.

En la Comunidad se ha dado la paradoja de que a las 23.00 horas los ciudadanos se tenían que recoger en sus casas porque aún regía el toque de queda y podían ser multados por no respetarlo, pero una hora después tenían de nuevo libertad de movimiento sin restricciones -salvo aquellos que residen en zonas concretas con una alta incidencia del virus-.

Pero muchos jóvenes se han saltado esta “hora fantasma”, no así los locales de restauración que han echado el cierre a las once de la noche y una hora antes han dejado de servir, conforme a la norma. En el barrio de Malasaña, uno de los más alternativos y populares para salir de copas, se han producido concentraciones y aglomeraciones de jóvenes, que al grito de “puto toque de queda” y “libertad” se han reunido en la Plaza 2 de mayo, sin guardar las distancias y, algunos, sin mascarillas.

En una de sus calles, Velarde, cientos de jóvenes han comenzado a correr ante la presencia de dos coches patrulla de la Policía Municipal, que los han perseguido mientras escapaban a la plaza. Se ha producido algún lanzamiento de botella en una calle asfaltada ya a las once de la noche de bebidas, vasos y basura.

En la Puerta del Sol, la Policía Local ha desalojado la plaza en torno a las 23.30 horas ante la aglomeración de la gente, que se ha quedado en las calles aledañas esperando a que el reloj marcara las doce de la noche y decayese el estado de alarma.

Acordonada por los agentes de la Policía Local y Nacional, los jóvenes no han cesado de gritar la palabra libertad hasta que pocos segundos antes de las doce han empezado a corear una cuenta atrás que ha acabado con una carrera hacia el centro de Sol ante la mirada de los agentes.

Una hora después del levantamiento del estado de alarma, en torno a 400 jóvenes, seguían bebiendo, bailando, haciendo congas ante las cámaras de televisión y gritando sin cesar “libertad” y “Ayuso”, frente a la Real Casa de Correos, la sede del Gobierno regional.

Calles abarrotadas en el centro de Barcelona

Vecinos de varios barrios de Barcelona también han celebrado el fin del estado de alarma desde los balcones justo a medianoche, el momento en que acababa el último toque de queda por la pandemia de coronavirus.

Algunos vecinos han gritado 'Libertad' y en algunos puntos han sonado incluso algunos petardos, mientras algunos vehículos han hecho sonar sus bocinas desde la calle; por ejemplo, en los distritos del Eixample, de Sarrià-Sant Gervasi y Sants-Montjuïc.

De 22 a 0 horas, durante el último toque de queda, el despliegue de Mossos y Guardia Urbana organizado para la ocasión ha servido para dispersar pequeños grupos que se formaban en algunos puntos de la ciudad.

6.500 personas desalojadas en Barcelona

El teniente de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha explicado que la Guardia Urbana, en coordinación con los Mossos d'Esquadra, ha desalojado cerca de 6.500 personas de 31 espacios distintos de la ciudad la madrugada de este domingo, la primera sin toque de queda en Catalunya tras el fin del estado de alarma.

En declaraciones a Rac1, ha detallado que el dispositivo policial desalojó grandes concentraciones de personas en zonas como plaza Universidad, las plazas del barrio de Gràcia, Arc de Triomf o la playa de Bogatell, donde hubieron "concentraciones importantes de gente".

Batlle ha alertado de que "las imágenes pueden ser preocupantes por ser actos de absoluta irresponsabilidad" protagonizados por personas jóvenes, un colectivo que recuerda aún no ha recibido la vacuna contra el Covid-19 y no goza de inmunidad ante el virus. Sin embargo, ha dicho que espera que a lo largo de los próximos días la situación se vaya tranquilizando y ha hecho un llamamiento a la prudencia y a la responsabilidad colectiva "para que las imágenes que se han visto no se repitan en el futuro".

Ha celebrado que a partir de este mismo domingo bares y restaurantes puedan reabrir de manera continuada hasta las 23 horas, una medida que asegura evita las concentraciones en espacios públicos, y ha asegurado que consistorio y autoridades sanitarias están "elaborando un plan sectorial para el ocio nocturno", que actualmente aún permanece cerrado.

Sánchez apela al valor de la unidad frente al virus, tras el fin del estado de alarma

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado este domingo, el primer día tras el fin del estado de alarma en España, al valor de la unidad para seguir haciendo frente al virus y para lograr la recuperación económica.

Sánchez ha llamado a esa unidad en un mensaje en su cuenta de Twitter con motivo de celebrarse en esta jornada, 9 de mayo, el Día de Europa.

El presidente del Gobierno no hace referencia explícita a la nueva etapa que se abre en España tras el fin del estado de alarma, pero sí recalca que la pandemia ha vuelto a demostrar el valor de la unidad.