Carolina Bescansa ha criticado las declaraciones de la representante española en Eurovisión 2025, Melody, en las que evitó pronunciarse sobre la participación de Israel en el certamen argumentando que su contrato le prohíbe hacer comentarios políticos. “En Eurovisión sí que nos representó, pero desde luego a mí desde ayer no me representa”, dice Bescansa, ya que considera que al decir eso incurre en una doble falacia.
En su crítica, Bescansa ha ofrecido su visión para desmontar esas dos “falacias” en el planteamiento de Melody. La primera, que condenar lo que está ocurriendo en Gaza sea un gesto político: “Lo que está pasando en Gaza no es política, es lo que ocurre cuando se acaba la política: la barbarie”. La exdiputada defendió que denunciar un genocidio no puede entenderse como un acto partidista o ideológico, sino como una obligación ética básica. “La política, aunque no nos guste, nos cabree o no estemos de acuerdo, es imprescindible, porque cuando no hay política hay genocidio, guerra, muerte, violencia”, señala.
La segunda crítica se centró en el papel de los artistas en la historia como altavoces del compromiso social. “No me voy a poner a hablar de Miguel Hernández, pero sí puedo hablar de Rozalén, Coque Malla, Luis Landero, Ismael Serrano… No son menos artistas por haber firmado manifiestos y haber dicho que lo que ocurre en Gaza es un genocidio imperdonable”, subraya Bescans.
La cantante sevillana, que obtuvo el puesto 24 de 26 en la final del festival en Basilea, afirmó en rueda de prensa que no podía pronunciarse sobre temas políticos “por contrato”. “Deseo de todo corazón que en el mundo haya mucho amor y mucha paz”, dijo, evitando posicionarse sobre la ofensiva militar de Israel en Gaza, pese a que otras delegaciones y artistas sí lo hicieron públicamente.
Pese al apoyo institucional que ha recibido desde RTVE, donde se ha valorado su trabajo como “extraordinario” y su participación como un “hito televisivo”, la cantante ha manifestado que solo volvería al festival “con otras condiciones”.
Carolina Bescansa, sin entrar a valorar su talento artístico, ha querido recordar que la visibilidad y la representación pública traen consigo una responsabilidad: “Me parece bien que no se meta en el rifirrafe partidista, pero hay cosas que no son política: son barbarie. Y frente a eso, no cabe la neutralidad”.

