En el programa El colegio invisible, el periodista Miguel Pedrero recuperó el testimonio de Virginia, una mujer que asegura haber visto en varias ocasiones al Hombre del Sombrero, siempre antes de la muerte de un familiar. La primera vez fue cuando tenía diez años: tras ver la figura tras su primo, su madre recibió una llamada que anunciaba el fallecimiento de su abuelo. Años después, volvió a verlo antes de la muerte de su madre y, tiempo más tarde, justo antes de que su hermano fuera hallado sin vida.
Lo veo súper alto, como de dos metros, con una capa negra y un sombrero de copa. Las manos eran larguísimas, esqueléticas… y cada vez que lo veo, pasa algo terrible”, contó Virginia en el programa
Otro testimonio, el de Charo, sitúa los hechos en el Madrid de 1975. Ella también describió una sombra con sombrero que se aparecía en la puerta del dormitorio mientras vigilaba a su bebé recién nacida. La figura se desvaneció atravesando la pared y no volvió a presentarse nunca más.
Entre la parálisis del sueño y la leyenda universal
El fenómeno del Hombre del Sombrero no es exclusivo de España. Personas de todo el mundo describen apariciones similares: una sombra masculina alta, inmóvil, que observa sin hablar.
Los especialistas lo vinculan con la parálisis del sueño, un estado en el que el cuerpo está paralizado al despertar mientras el cerebro sigue soñando, generando visiones realistas y terroríficas. En ese momento, el cerebro proyecta miedos arquetípicos, que adoptan forma humana.
Desde la psicología, la figura se interpreta como una representación de la "sombra" de Carl Jung, es decir, los miedos reprimidos del inconsciente. Su silueta oculta y el sombrero que tapa el rostro refuerzan la sensación de amenaza y poder.
Mito, miedo y memoria colectiva
Sin embargo, el Hombre del Sombrero también forma parte del folclore tradicional. En América Latina se le conoce como El Sombrerón o El Señor del Sombrero, espíritu de un hombre que habría hecho un pacto oscuro y quedó condenado a vagar entre mundos. En Europa y Oriente aparecen versiones similares: íncubos, demonios nocturnos o figuras que anuncian la muerte.
Internet, como siempre, ha amplificado el mito. En foros y redes abundan relatos de personas que lo describen con detalles idénticos sin haberse comunicado entre sí.
Para unos, el Hombre del Sombrero no es más que una alucinación explicable. Para otros, una presencia real que trasciende la razón. Sea lo que sea, su historia demuestra que incluso en la era de la tecnología seguimos mirando a la oscuridad buscando respuestas. Pedrero decía:
Las leyendas a veces se hacen realidad, incluso delante de personas que nunca habían oído hablar de ellas
