"Le agradezco, señor Ministro, el interés de venir porque sé que ustedes saben este foro no es para nada complaciente con su gestión", comenzaba el discurso del presidente del Foro Judicial Independiente (FJI), Fernando Portillo, que ha realizado en un atril a un escaso metro de Félix Bolaños, y que anunciaba por dónde iban a ir los tiros.
Las palabras han estado cargadas de críticas hacia la gestión del Gobierno en materia judicial.
Su primer reproche ha llegado por los tribunales de instancia, una de las grandes apuestas del Gobierno, "están resultando un caos allí donde se están encontrando". Y ha añadido: "Cambiar el nombre de los edificios y mover de sitio muebles y personas sin invertir adecuadamente, sobre todo en el número de jueces, no iba a mejorar la justicia que servimos a la ciudadanía".
Críticas a las reformas y al intento de control político
Portillo también ha arremetido contra la reforma del acceso a la carrera judicial, que a su juicio "sacrifica el mérito y la capacidad por una pretensión de mayor afinidad ideológica". Ha criticado la intención de otorgar la instrucción penal a una fiscalía "en exceso dependiente del Fiscal General del Estado nombrado por el Gobierno", así como los intentos de "limitar la acción popular y la libertad de expresión de los jueces".
"El incumplimiento del acuerdo de mejora salarial de 2023 y la falta de aumento de plazas judiciales nos hacen igualmente acreedores de quejas y reclamaciones", añade, acusando al Ejecutivo de pretender "domeñar al Poder Judicial" y hacerlo más complaciente con el poder político.
Acusaciones directas al ministro
Portillo reprochó a Bolaños haber "puesto en duda públicamente la imparcialidad y la independencia de los jueces", especialmente de aquellos que investigan casos de corrupción que afectan al entorno del Gobierno. "Ha dicho que Europa nos exige lo que en verdad no existe, o que solo hubo un juez que hizo huelga cuando aquí tiene decenas de ellos", le ha recordado.
El magistrado ha rechazado también que se tache a su asociación de conservadora: "Esto puede parecer anecdótico, pero nosotros llevamos defendiendo exactamente lo mismo desde hace más de 20 años, frente a gobiernos de izquierda y de derecha. Nos hemos manifestado igualmente ante Gallardón y Catalá. No tenemos agendas ocultas; por eso somos libres".
Pese al tono crítico, Portillo ha cerrado su intervención tendiendo la mano al ministro: "Siempre encontrará en nosotros una asociación dispuesta a aplaudir y empujar aquellas iniciativas que de verdad mejoren las condiciones de trabajo y la independencia de nuestra labor".
El presidente del FJI ha terminado reafirmando el compromiso de los jueces con la defensa del Estado de Derecho y la separación de poderes, y con una frase que resumió el espíritu de su discurso: "Ser juez es muy complicado, sobre todo en estos tiempos, pero también es muy bonito y muy honorable. Hagamos aprecio de lo que somos". Sus palabras han dado paso a una cerrada ovación a la que también se ha sumado el ministro de Justicia.

