Cuando nos toca irnos de viaje, el peor momento llega al preparar la maleta y es que para poder hacer fotos de nuestra escapada, hay que ir bien vestidos, pero nunca termina de entrar todo bien por muchas veces que se doble y se reorganice. También ocurre con las prendas del por si acaso, ¿o es que nunca te has llevado una sudadera cuando te ibas a playa?
Si eres de este tipo de personas, no te preocupes, no solo te ocurre a ti. Y como no es algo individual, ya se han desarrollado trucos y teorías para combatir este fenómeno, en este caso es el truco 4-3-2-1 con el que se puede conseguir una maleta completa y sin sufrir por falta de espacio.
¿Cómo funciona la regla 4-3-2-1?
En esta norma, cada número hace referencia a la cantidad de piezas de ropa que debes incluir según su categoría. De esta manera, la regla 4-3-2-1 divide la maleta en partes de arriba, parte de abajo, zapatos y alguna prenda de abrigo. También contempla a otros básicos como pueden ser el pijama, algunos complementos o la ropa interior.
La distribución quedaría con 4 partes de arriba, 3 partes de abajo, 2 zapatos y 1 prenda de abrigo, si consigues que además esas prendas combinen entre ellas, no te faltará nada para sobrevivir al viaje. Lo bueno de este método es que es útil para cualquier época del año.
Por ejemplo en verano podemos tirar de prendas ligeras en la parte de abajo como pueden ser pantalones cortos o faldas, en cuanto a la parte de arriba es algo parecido, el objetivo son colores neutros que combinen bien y texturas que no nos hagan pasar mucho calor, sobre todo si vamos a hacer turismo. En este último caso, deberemos incluir calzado cómodo, y como esta norma nos permite llevar dos pares, se pueden incluir unos más de vestir.

