SUCESOS

Así fue el triple crimen que conmovió a Morata: la estafa amorosa que acabó con el asesinato de Amelia, Ángeles y Pepe

Un jurado popular declara culpable a Dilawar Hussein, que mató a golpes con una barra de hierro a tres hermanos tras perder su dinero en una falsa herencia gestionada por unos supuestos militares.

J.C.

Madrid |

Territorio Negro con Manu Marlasca y Luis Rendueles, dedicado al triple crimen de Morata

Un jurado popular de la Audiencia Provincial de Madrid ha declarado culpable por unanimidad a Dilawar Hussein F.C., de 42 años, por el asesinato de los hermanos Gutiérrez Ayuso —Amelia, Ángeles y Pepe— en Morata de Tajuña (Madrid).

El tribunal ha considerado probado que el acusado actuó "con extrema violencia" y lo ha condenado por tres delitos de homicidio, con la atenuante leve de alteración psíquica, pero sin las eximentes de confesión ni arrebato que había solicitado su defensa.

Una estafa amorosa como origen del crimen

La investigación ha determinado que el móvil del crimen fue una deuda de 60.000 euros. Amelia y Ángeles habían sido víctimas de una estafa amorosa iniciada en 2015 a través de redes sociales, donde contactaron con dos supuestos militares estadounidenses destinados en Afganistán.

Durante años, los estafadores mantuvieron con ellas una relación virtual, logrando que enviaran más de 200.000 euros bajo la promesa de cobrar una herencia millonaria.

Para realizar los envíos, las hermanas acudían con frecuencia a un locutorio de Arganda del Rey, regentado por Dilawar Hussein, un ciudadano de origen paquistaní nacionalizado español.

El acusado acabó creyendo la historia y prestó 25.000 euros a las hermanas, convencido de que recibiría el doble cuando llegara la supuesta herencia. Cuando descubrió que todo era una estafa, exigió a las víctimas la devolución del dinero, lo que dio inicio a una espiral de amenazas y episodios violentos.

De las amenazas al crimen

En 2023, Hussein fue condenado a dos años de prisión por agredir a Amelia con un martillo. Aun así, las hermanas mantuvieron el contacto con él. Tras salir de la cárcel y hundido económicamente, volvió a Morata, donde residían las víctimas junto a su hermano Pepe, que tenía una discapacidad.

El 17 de diciembre de 2023, Hussein acudió a la vivienda familiar y mató a los tres a golpes con una barra de hierro. Según el veredicto, actuó "con brutalidad" y trató después de quemar los cuerpos "para dificultar la investigación". Los cadáveres fueron hallados un mes después, el 18 de enero de 2024, durante una inspección en la Travesía del Calvario número 3, el domicilio de los hermanos.

"Yo estaba mal. Escuché voces por mi enfermedad. Salté la pared porque quería hablar con ellos, pero sacaron cuchillos y yo vi un palo de hierro y les di", declaró el acusado durante el juicio.

Los agentes hallaron restos de combustión y dos huellas diferentes, lo que llevó al juez instructor a sospechar que pudo contar con ayuda, aunque nunca se acreditó la participación de otra persona.

De confesar el crimen a matar en prisión

Tres días después del hallazgo de los cuerpos, Dilawar Hussein se entregó voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil de Arganda del Rey: "Yo soy el asesino de Morata. Yo soy el que estáis buscando", dijo entonces a los agentes.

El juez ordenó su ingreso en prisión provisional sin fianza ante el riesgo de fuga y destrucción de pruebas. Durante su estancia en el centro penitenciario de Estremera, Hussein volvió a protagonizar un episodio violento: mató a su compañero de celda, un preso de Europa del Este que ejercía de 'preso sombra', tras golpearle en la cabeza con una mancuerna. Desde entonces, permanece en aislamiento y primer grado penitenciario.

Las víctimas: tres vidas marcadas por la soledad y el engaño

Amelia y Ángeles Gutiérrez Ayuso, dos hermanas jubiladas, vivían con su hermano José (Pepe), una persona con discapacidad. Habían trabajado como profesora y anticuaria, y poseían un piso en Madrid y terrenos en Ciudad Real. A pesar de su buena posición económica, se sentían solas.

En 2015, Amelia abrió un perfil en Facebook y conoció al supuesto militar estadounidense que acabaría arruinándolas emocional y económicamente.

Vendieron propiedades, pidieron préstamos a vecinos y familiares y llegaron a mostrar cartas falsas atribuidas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en las que se agradecían los servicios de los falsos militares.

La historia, que comenzó como una promesa de amor y fortuna, terminó en un triple crimen que conmocionó a toda la localidad de Morata de Tajuña.

Una sentencia que cierra un caso trágico

El jurado ha considerado probado que Hussein asesinó a los tres hermanos por venganza y desesperación. El tribunal ha tenido en cuenta la alteración psíquica que sufría el acusado, pero ha subrayado que era consciente de sus actos y los llevó a cabo con la intención de matar.