Los incendios forestales continúan arrasando nuestro país, las zonas más afectadas en estos momentos son Galicia, Castilla y León, Extremadura y Asturias. En los peores casos, la Unidad Militar de Emergencias (UME) acude a la extinción para preservar la seguridad de los ciudadanos.
Esto hicieron en el incendio de Aliseda en Cáceres. Fuego que la tarde del domingo parecía estabilizado, pero que ha sufrido esta noche una reactivación que ha obligado a desalojar las viviendas de campo en el kilómetro 13 de la carretera de Badajoz N-523, frente al Mesón La Cabaña. También anoche se desalojó el eco parque de Cáceres, aunque esta mañana parece que han vuelto a la normalidad del trabajo.
En Cáceres también sigue activo el incendio de Jarrilla, que ya ha arrasado más de 11.000 hectáreas y se extiende en un perímetro de más de 130 kilómetros, lo que lo convierte en uno de los mayores siniestros registrados en la región en los últimos años. Aquí, el fuego también obligó al desalojo de los vecinos, esta vez en el Valle del Jerte.
Tanto Castilla y León como Galicia son de las zonas más afectadas por el fuego, la comunidad leonesa cuenta con 19 incendios activos y solo en Orense hay otros nueve, que ya han consumido más de 62.000 hectáreas. Esto convierte a 2025 en un año de récord. Desde 1965, que es la fecha en la que se empezó a tener registro, la media anual de hectáreas quemadas por cada incendio eran de uno 1.540, este año, la cifra está en 4.600 hectáreas.
Mientras tanto, muchas de las carreteras afectadas permanecen cortadas, en concreto son 14 vías cortadas, la mayoría secundarias, pero una de ellas es la N-621. De igual manera, la conexión ferroviaria entre Madrid y Galicia sigue interrumpida desde el pasado jueves.

