TÍTULO FRANQUISTA

Ana Torroja hereda el marquesado de Torroja, la distinción que Franco concedió a su abuelo paterno a título póstumo

La cantante Ana Torroja ha recibido el título de marquesa de Torroja, de acuerdo a la orden que publica este martes, 8 de febrero de 2022, el Boletín Oficial del Estado (BOE). La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica considera esta decisión "un insulto a las víctimas del franquismo".

ondacero.es

Madrid | 08.02.2022 17:04

La cantante Ana Torroja
La cantante Ana Torroja | EFE

La cantante Ana Torroja ha recibido este martes, 8 de febrero de 2022, el título de marquesa de Torroja, una distinción aristocrática que el dictador Francisco Franco otorgó a su abuelo paterno a título póstumo, en 1961. De acuerdo a la orden que publica el Boletín Oficial del Estado (BOE), la cantante hereda así la distinción solicitada el pasado mes de diciembre de 2021 tras la muerte de su padre, José Antonio Torroja Cavanillas, en julio del mismo año.

Sin embargo, esta decisión del Gobierno progresista, que prometió la anulación de estos títulos nobiliarios heredados del franquismo, ha desatado la polémica en el seno de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Su presidente, Emilio Silva, el nieto de un desaparecido por la represión franquista, califica de "humillante" la renovación de esta condecoración franquista.

"Tomar esta medida en este momento es como darle a Franco la posibilidad de firmar en el Boletín Oficial del Estado del año 2022 y dejarle decidir a quién quiere darle un reconocimiento", ha manifestado Silva.

Enfado en la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica considera "un insulto a las víctimas que el Gobierno, con la firma de la ministra de Justicia Pilar Llop, haya renovado el título nobiliario concedido por Franco al ingeniero Eduardo Torroja". Y es que el BOE avala hoy la continuidad del marquesado de Torroja de la mano de la cantante Ana Torroja, nieta del condecorado por Franco.

"De conformidad con lo previsto en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión como Marquesa de Torroja, a favor de doña Ana Torroja Fungairiño", reza el Boletín.

Obviando los motivos por los que Franco condecoró al ingeniero en el año 1961, lo cierto es que este Gobierno, en el año 2022, ha corroborado la decisión que tomó un dictador hace más de sesenta años. Y ejecutar en democracia la decisión de un dictador supone un agravio a las víctimas de la dictadura, "una falta de rechazo a las decisiones del dictador y un menosprecio a los reconocimientos que merecen en democracia menos quienes han hecho algo por ella".

El presidente de la Asociación considera que renovar este reconocimiento es "una humillación a las víctimas porque se está utilizando la mirada y las valoraciones del dictador como válidas a la hora de reconocer unos supuestos honores que formaron parte del criterio del responsable de miles de asesinatos de civiles y de la persecución de numerosos colectivos".

Para el presidente de la ARMH, "se trata de una agresión a las familias de las víctimas, de un menosprecio a la memoria de todos los arquitectos que fueron represaliados en España o que tuvieron que ejercer en el exilio para no ser capturados por el franquismo",

El de Torroja no es el único caso

La ARMH critica la incoherencia del Gobierno a la hora de proclamar la abolición de este tipo de títulos, pero a su vez "salvar" algunos. Desde la Asociación recuerdan que, hace poco más de una década, el entonces ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo también "renovó el título de Duque de Mola con grandeza de España, concedido por Franco en 1948 a los herederos del general Emilio Mola, director y diseñador del golpe de Estado del 18 de julio de 1936".

"Resulta increíble que en el siglo XXI un Ministerio de Justicia renueve títulos nobiliarios, que fueron abolidos por la Segunda República y restaurados por la dictadura. Pero no puede ser que el Gobierno hable de memoria democrática y a la vez herede decisiones de un dictador", concluye Silva.