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LA VELOCIDAD EN LA RED ESTÁ CENTRALIZADA

Adif investiga por qué el tren no deceleró automáticamente

Los responsables la red ferroviaria han abierto una investigación para determinar si, como en la mayoría de la red de alta velocidad, el tren que ha descarrilado en Santiago debería haber bajado su velocidad de 220 a 80 kilómetros por hora automáticamente. Renfe ha confirmado que el vehículo siniestrado pasó una revisión horas antes del accidente.

Alba Gómez Varela | Madrid | 25/07/2013

Accidente de tren cerca de Santiago de Compostela

Accidente de tren cerca de Santiago de Compostela / EFE

El tren del accidente en Santiago, en el tramo del siniestro, debería haber pasado de 220 a 80 kilómetros por hora porque confluía el hecho de la entrada en ciudad con una curva. La mayoría de la red ferroviaria de alta velocidad tiene centralizado un sistema a través del cual ésta sólo puede ser manipulada por el maquinista para frenar y nunca para acelerar. Esto descartaría que el maquinista acelerara porque iba con cinco minutos de retraso. Además, los servicios que devuelven el dinero por este tipo de retraso son los de AVE, ya que el de Alvia es por un tiempo mayor.

La velocidad de los Alvia viene determinada por ordenadores en la mayoría de la red

Adif confirma que se está investigando si en el punto exacto del accidente, en el que han [[LINK:INTERNO||||||fallecido 78 personas]] y más de 140 se encuentran heridas, el sistema estaba en funcionamiento. Se trata de una zona de transición de sistemas, que podrían haber fallado, y hay que determinar cuáles son los sistemas implicados. Esto significa que hay un cambio de tipo de bloqueo, es decir, se pasa de un sistema puro de alta velocidad a otro en el que el convoy debería ir más despacio por su entrada en territorio ubano.

Se está estudiando la interrelación entre los diferentes sistemas con la información de grabada en la locomotora y las comunicaciones con el puesto de mando, puesto que el fallo podría ser que la comunicación entre ambos sistemas fallara y no se produjera el cambio correctamente. En tal caso, no hay investigaciones previas de tiempo que tuvo el maquinista para reaccionar ni se sabe si fallaron los sistemas de frenado de urgencia.

Para determinar la causa real de por qué el tren iba a 190 kilómetros por hora, doblando la permitida, la empresa pública está haciendo un análisis comparado entre la grabación de cabina, la comunicación con el puesto de mando y la información almacenada en los sistemas de navegación, tanto el 'embarcado' (equivalente a la caja negra de los aviones) como los envíos. La primera comunicación por radio confirmada se trata de la realizada tras el accidente.

La empresa ferroviaria insiste en que la velocidad en estas líneas la marcan, generalmente, los ordenadores y que intentará esclarecer las causas del accidente lo antes posible, pero sin precipitarse. Renfe, responsable de los trenes, ha confirmado que el Alvia siniestrado pasó este miércoles una revisión y todo estaba correcto para la jornada completa.