CALIDAD DE VIDA

Las 10 provincias con peor calidad de vida: vivienda cara, salarios bajos y estrés

Hay territorios que están pagando un alto precio por acceder a una vivienda, mientras los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos.

T.S.G.

Madrid |

 Las 10 provincias con peor calidad de vida: vivienda cara, salarios bajos y estrés

La combinación explosiva de precios elevados, salarios estancados y una presión constante sobre el bienestar ha colocado a algunas provincias españolas en una preocupante posición en términos de calidad de vida. Hay territorios que están pagando un alto precio por acceder a una vivienda, mientras los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos, generando ansiedad y estrés.

Vivienda

Hay provincias como Barcelona, Girona, Madrid, Valencia, Alicante, Sevilla, Málaga, Cádiz, Huelva, Gipuzkoa, Santander y Lugo, en las que el 40 % del salario mínimo solo da acceso a un alquiler de 30–50 m². Además, en Ibiza, comprar un inmueble, por ejemplo, requiere destinar el 40 % de los ingresos durante décadas.

Los alquileres han subido un 95 % en diez años, mientras que los salarios solo han crecido un 33 %. En Madrid, el precio del m² ya supera los 3 200 €, y en Barcelona se acerca a los 2 700 €.

Salarios bajos e insuficientes

Las provincias con mayores dificultades salariales incluyen Badajoz, Cáceres y Alicante. Esta última, es un claro ejemplo de desequilibrio, porque presentan altos costos de vida con ingresos reducidos.

Datos del INE indican que Extremadura, Canarias y Castilla-La Mancha son las más rezagadas en remuneraciones, con medias anuales entre 21 900 € y 23 000 € brutos, frente a los más de 31 000 € de País Vasco y Madrid.

Ranking de provincias

Con todos estos problemas convergiendo, estas diez provincias destacan especialmente por sufrir una combinación extrema de vivienda cara, salarios bajos y alta presión vital:

  • Barcelona
  • Madrid
  • Alicante
  • Valencia
  • Málaga
  • Sevilla
  • Girona
  • Cádiz
  • Huelva
  • Canarias (como comunidad, con especial incidencia en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife)

En estas áreas, el coste de vivienda puede suponer hasta el 80 % del salario, mientras las rentas no acompañan y el acceso al empleo digno sigue siendo limitado.