Salud

Por qué dormimos peor cuando hay luna llena: la ciencia responde

Tener una buena higiene del sueño puede mejorar significativamente nuestro descanso.

Alicia Bernal

Madrid |

Imagen de archivo de la luna llena
Imagen de archivo de la luna llena | Pexels

Desde tiempos inmemoriales, muchas culturas han asociado la luna llena con cambios en el comportamiento humano y patrones de sueño. Pero, ¿existe realmente una conexión científica? Un estudio pionero publicado en Current Biology (Cajochen et al., 2013) revela datos sorprendentes sobre cómo nuestro satélite podría influir en la calidad del descanso.

Hallazgos clave del estudio científico

El equipo de investigadores suizos analizó los patrones de sueño de 33 voluntarios en condiciones de laboratorio controladas, descubriendo que la luna llena provoca:

  • Disminución del 30% en la actividad de ondas delta (asociadas al sueño profundo)
  • Reducción de 20 minutos en el tiempo total de sueño
  • 5 minutos adicionales para conciliar el sueño
  • Disminución del 15% en los niveles de melatonina (hormona reguladora del sueño)

Según los autores, es la primera evidencia objetiva de que los ciclos lunares pueden modular la estructura del sueño en humanos.

¿Debemos preocuparnos? Consejos prácticos

Aunque los efectos son medibles, son modestos comparados con otros factores que resultan más determinantes para la calidad de nuestro sueño como el uso de pantallas antes de dormir, el consumo de cafeína que deberíamos evitar después de mediodía o el estrés y la ansiedad, los principales enemigos de un sueño reparador.

Recomendaciones para dormir mejor

Tanto en luna llena, como el resto del mes, una buena higiene del sueño puede mejorar significativamente nuestro descanso. Por ello, es recomendable:

  • Usar cortinas opacas o bajar las persianas de la habitación para evitar la mayor luz ambiental.
  • Mantener la habitación a una temperatura adecuada (entre 18º y 21º).
  • Mantener horarios regulares de sueño facilita la conciliación del sueño y el descanso reparador.
  • Evitar las pantallas dos horas antes de acostarnos, mejora nuestro descanso nocturno preparando nuestro cerebro para la hora de dormir.
  • Las infusiones relajantes o los suplementos de melatonina pueden resultar de ayuda para conciliar el sueño, siempre supervisados por tu médico de cabecera.