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Trump dice que las conversaciones con Rusia "están yendo bien" y afirma que no cederá "en absoluto" en la guerra arancelaria

Trump ha comparecido ante los medios en el Despacho Oval junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

A.M. | Agencias

Madrid |

Fotografía del presidente de Estados Unidos, Donald Trum, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Fotografía del presidente de Estados Unidos, Donald Trum, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte. | EFE/Yuri Gripas

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este jueves que las conversaciones que su delegación tiene previsto mantener hoy en Moscú con autoridades rusas sobre la propuesta de un alto el fuego con Ucrania "están yendo bien".

"Nos llegan noticias de que las cosas están yendo bien en Rusia", dijo Trump durante una comparecencia en el Despacho Oval junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

"Hemos estado hablando con Ucrania sobre territorios, partes de territorio. Territorio que se mantendrá y que se perderá y todo los elementos de un acuerdo final. Hay una planta generadora de energía implicada, una muy grande", explicó Trump sobre el punto de las negociaciones sobre Ucrania.

"Me encantaría reunirme con él y hablar con él, pero tenemos que terminar con esto rápido", dijo a su vez Trump en relación a la posibilidad de encontrarse con el presidente ruso, Vladímir Putin.

Está previsto que hoy se reúna en Moscú una delegación estadounidense encabezada por el enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, con autoridades rusas para tratar la oferta de un alto el fuego de 30 días con Ucrania acordada esta semana en Arabia Saudí entre Washington y Kiev.

En ese sentido, Trump aseguró que Witkoff, que ya se reunió con el presidente ruso en febrero, va a mantener "conversaciones muy serias con Putin y otros". "Espero que hagan lo correcto", añadió el presidente estadounidense en referencia a las autoridades rusas.

El propio Putin aseguró hoy que está a favor de la tregua de 30 días en Ucrania, pero dijo que ve problemas en su aplicación y verificación, y consideró deseable hablar por teléfono con su homólogo estadounidense.

"Puede ser que el presidente (Donald) Trump y yo lo hablemos por teléfono y lo discutamos juntos. Pero la idea en sí misma de poner fin al conflicto por medios pacíficos la apoyamos", señaló.

Trump dice que no va a ceder "en absoluto" en la guerra arancelaria

El presidente también afirmó que no va a ceder "en absoluto" en la guerra arancelaria que ha desatado con la imposición de aumentos de aranceles principalmente a China y al acero y aluminio mundial. "No me voy a doblegar en absoluto", dijo Trump desde el Despacho Oval junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

El mandatario, que aseguró que EE.UU. había sido "estafado durante años", detalló que no dará marcha atrás en el gravamen impuesto sobre "el aluminio, el acero o los coches".

Estados Unidos comenzó a aplicar este miércoles aranceles del 25 % al acero y el aluminio importados, que afectarán especialmente a Canadá en ambos metales y a Brasil, México, Corea del Sur y Vietnam en lo relativo al acero, así como a Emiratos Árabes Unidos, Rusia y China en el aluminio.

Además, Trump concedió una pausa hasta el 2 de abril al aumento de los aranceles del 25 % a Canadá y México para los productos cubiertos por el acuerdo de libre comercio T-MEC.

"Estados Unidos no puede subvencionar a un país. No necesitamos sus coches, ni su energía ni su madera", apuntó sobre Canadá, antes de insistir en que debería ser el estado 51 por su dependencia económica de Estados Unidos.

Preguntado por la Unión Europea (UE), a la que se refirió como "muy desagradable", el presidente lamentó que no puedan vender coches allí.

"No se nos permite vender coches en Europa. Está prohibido debido a sus políticas y también a sus aranceles no monetarios", declaró.

Trump siguió denunciando que desde la UE denuncian a sus empresas, como Apple o Google, y no compran "su agricultura" cuando EE.UU. sí compra de la europea: "Con ellos es como una calle de sentido único".

Antes de esa reunión, el neoyorquino amenazó con imponer un arancel del 200 % al vino y al resto de las bebidas alcohólicas procedentes de la UE en represalia por los planes de Bruselas de gravar las importaciones de whisky estadounidense.