El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado que la Policía Metropolitana de la capital pase a estar bajo control federal y ha activado a la Guardia Nacional para intervenir en las calles. La medida, que el propio mandatario definió como una "acción histórica" para frenar la violencia y el caos, marca un punto de inflexión en la política de seguridad de la ciudad.
"Invoco oficialmente la sección 740 de la Ley de Autonomía del Distrito de Columbia, y pongo al Departamento de Policía Metropolitana de Washington D. C. bajo control federal directo", declaró Trump en una comparecencia en la Casa Blanca, acompañado por miembros de su gabinete. Esta cláusula de la Home Rule Act, en vigor desde 1973, habilita al presidente para asumir el mando de la policía local en situaciones excepcionales.
Emergencia de seguridad pública
En la misma intervención, el mandatario declaro una "Emergencia de Seguridad Pública", situó al cuerpo policial bajo las órdenes de la fiscal general Pam Bondi y nombró comisario interino al actual director de la Administración de Control de Drogas (DEA), Terry Cole. Según adelantó, las tropas de la Guardia Nacional ya están en marcha para reforzar la presencia en las calles, algo confirmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
"Es el día de la liberación para Washington D.C.", afirmó Trump, que prometió acabar con los campamentos de personas sin hogar y endurecer las medidas contra los "delincuentes juveniles que aterrorizan a la capital".
Operación con alcance nacional
Aunque la acción se centra en la capital, el presidente dejó claro que es solo el inicio de una estrategia más amplia. "No vamos a permitir que eso suceda. No vamos a perder nuestras ciudades por esto. Estamos empezando con fuerza en D.C. y vamos a limpiarla muy rápido, muy rápido, pero esto irá más allá", advirtió, insinuando que otras ciudades con altos índices de criminalidad podrían ser las siguientes en experimentar intervenciones similares.
Tropas listas para actuar
Medios locales apuntaron que el Pentágono preparó alrededor de 800 efectivos de la Guardia Nacional antes del anuncio. Trump aseguró que este operativo busca "rescatar la capital nacional del crimen, el derramamiento de sangre y el caos", y que el objetivo final es "restablecer el orden público y la seguridad" en la ciudad.

