La eliminación de una embarcación con once tripulantes y que, supuestamente, transportaba kilos de droga por parte del Ejército estadounidense frente a las costas de Venezuela ha sido el último episodio en la escalada de tensión que mantienen el país sudamericano y la Administración que lidera el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y que ha llevado al país norteamericano a desplegar sus navíos en el mar Caribe, con el fin de acabar con el narcotráfico ejercido por la organización Tren de Aragua.
"Esta mañana temprano, bajo mis órdenes, las fuerzas militares estadounidenses han llevado a cabo un bombardeo cinético contra narcoterroristas claramente identificados del Tren de Aragua", expresó Donald Trump en su red social, Truth Social, donde lanzó una poderosa amenaza: "Que esto sirva de aviso a cualquiera que esté pensando en introducir drogas en los Estados Unidos". Estas palabras iban acompañadas del vídeo de la operación, y son el reflejo del compromiso adquirido en la lucha contra el tráfico de drogas.
¿Qué es el Tren de Aragua?
La organización nació alrededor del 2005, precisamente cuando se construyó el tramo del Ferrocarril de Venezuela que unía los estados de Aragua y Carabobo, y gracias a la posibilidad de extorsionar a ciertos sindicalistas que tomaban parte de las obras. Esta actitud escaló a más y para cuando terminaron las obras, en 2011, el entramado ya contaba con estructura propia, según la Policía Nacional.
Su líder era Héctor Rustherford Guerrero Flores, 'Niño Guerrero', quien se encargaba de dirigir la banda desde el Centro Penitenciario de Aragua. Dos de las claves de su crecimiento son que su ciudad natal tiene una línea difusa de ley y orden, así como que el Gobierno chavista les ha transferido de manera no oficial el control de varias cárceles. Tanto es así que, según la publicación de Insight Crime, alguno de los penales llegó a contar con piscina, zoológico, restaurante, parque infantil y prostíbulo.
Su crecimiento se ha cimentado en varios ejes, pero los principales son la alianza con bandas rivales más pequeñas, que le permitieron llegar a puntos más lejanos del país, así como ampliar su línea de actuación danto el salto a los secuestros, extorsiones, trata de personas, contrabando, robos, tráfico de drogas, minería ilegal...
La escalada internacional llegaría en 2018, cuando aprovechando una falla de seguridad en la frontera con Colombia, se asentaron en una zona comprendida entre Táchira (Venezuela) y Norte de Santander (Colombia). Por supuesto, no dudaron en enfrentarse a grupos locales que no aceptasen su yugo. Otro de los factores que les favorecieron fue el aumento de la inmigración venezolana. Gracias a ella lograron expandirse hasta Colombia, Perú o Chile.
No obstante, y, pese a que su auge parecía no tener fin, la banda recibió un duro revés cuando en 2013 'Niño Guerrero' cayó preso. Sin embargo, su encierro no duraría demasiado, ya que se fugó de la prisión de Torocón y actualmente se encuentra en paradero desconocido.
Estados Unidos les declara la guerra
Uno de sus principales puntos de exportación y venta de droga es Estados Unidos, lo que ha provocado que distintas administraciones les hayan situado en su punto de mira. De hecho, las autoridades estadounidenses ofrecen hasta cinco millones de dólares a cambio de información que pueda ayudar a detener a 'Niño Guerrero' y el Gobierno de Biden llegó a calificarla como una organización criminal transnacional.
Con todo, el presidente actual, Donald Trump, ha elevado el tono y les ha dado la calificación de terrorista. Además, ha acusado Nicolás Maduro de ser el principal responsable de que esta organización haya conseguido el estatus que atesora. Por eso mismo, en su lucha contra el tráfico de drogas procedentes de Hispanoamérica, Trump no ha dudado en desplegar su flota en el mar Caribe, con la intención de cortar las rutas. Fruto de esta decisión llegó el citado ataque a una lancha.

