La reunión en la Casa Blanca entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, ha dejado una escena inesperada que rápidamente ha llamado la atención a los presentes: el líder ucraniano abandonó su habitual indumentaria militar y apareció en Washington con un traje negro clásico, algo que, salvo contadas excepciones como el funeral del papa, no ocurría desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
El cambio no ha pasado desapercibido. Donald Trump así se lo ha dicho nada más bajar del coche oficial: "No me lo puedo creer ¡Me encanta!, le ha dicho el anfitrión al presidente ucraniano. Posteriormente, se ha trasladado la anécdota al encuentro con periodistas. Uno de ellos ha cuestionado a Zelenski por su vestimenta: “Primero de todo, presidente Zelenski, luce fabuloso con ese traje”. El gesto sorprendió por venir del mismo periodista que, el pasado febrero, le reprochó no vestir formalmente y sugirió que eso suponía una falta de respeto al cargo.
Trump, sentado junto a Zelenski en el Despacho Oval, no tardó en intervenir: “Yo le he dicho lo mismo. ¿Recuerda? Ese fue el que le atacó la última vez. ¿Lo ve? Ahora es un buen tipo”, ha señalado entre risas. Zelenski, que no esquivó la broma, y ha respondido al periodista con ironía: “Lo recuerdo. Pero usted lleva el mismo traje. ¿Ve? Yo he cambiado, usted no”.
El intercambio ha acabado con una disculpa del periodista: “Le pido perdón, se ve maravilloso”.
La anécdota ha aportado un tono distendido a una cita marcada por asuntos de calado, en la que Trump ha asegurado que Estados Unidos “ayudará a Europa” en el marco de un posible acuerdo para garantizar la seguridad y abrir un camino hacia la paz en Ucrania.

