La Corte Suprema de Estados Unidos (EEUU) ha permitido al presidente Donald Trump suspender una orden judicial que le obligaba a financiar por completo el programa de asistencia alimentaria (SNAP), cifrado en 4.000 millones de dólares. Aunque es una decisión temporal y el tribunal de apelaciones tiene tiempo para estudiar el caso.
La medida afecta a 40 millones de personas que se benefician de la asistencia sanitaria para cubrir sus necesidades básicas y que reciben 187 dólares de media. La jueza Ketanki Brown Johnson, encargada del procedimiento, ha emitido una "suspensión administrativa" que detiene, por el momento, la orden emitida por un tribunal inferior en Rhode Island.
El Departamento de Agricultura ha anunciado que, mientras la disputa judicial continúe, usará fondos de contingencia para financiar parcialmente a los hogares que se benefician del programa. Esta decisión es una consecuencia directa del cierre de la Administración, que encadena ya su 38 jornada.
La decisión de retirar las ayudas al programa de asistencia alimentaria está relacionada con la agenda 'America First' del presidente Trump y el objetivo de recortar los presupuestos federales. El pasado 28 de agosto, la Administración de Trump anunció que dejaría sin gastar unos 4.900 millones de dólares de una partida de 11.500 millones aprobada por el Congreso para ayuda exterior.
Previamente, un tribunal federal había rechazado la petición de Trump de anular los pagos
Previamente a la decisión del Supremo, un tribunal federal había rechazado la solicitud de Trump. Por ello, la Administración de Trump decidió acudir al Supremo, donde presentó una medida cautelar inmediata, tal y como informó en X la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi. "Un solo tribunal de distrito no debería poder acaparar el protagonismo en el cierre del Gobierno", rezaba el comunicado.
Por su parte, Donald Trump criticó la decisión del Tribunal que le obligaba a pagar la asistencia alimentaria, en lo que creía que era "un fallo absurdo". Además, en su red social Truth Social desafió a los tribunales y los escritos de los departamentos de su propio Gobierno y afirmó que las ayudas se entregarán "solo cuando los demócratas de la izquierda radical reabran el Gobierno", que acumula 38 días de cierre.
El Gobierno de Estados Unidos acumula 38 días de cierre
Este cierre es el más largo en la historia de Estados Unidos y también está perjudicando a la aviación comercial y de carga. Desde el viernes, 40 aeropuertos de todo el país han disminuido el 4% de su capacidad. Un porcentaje que ascenderá progresivamente hasta el 10% la semana que viene si no se llega a un acuerdo.
Los demócratas en el Senado han propuesto una medida para acabar con la crisis si los republicanos aceptan aplazar un año el programa de subsidios sanitarios previstos en la Ley de Cuidado Asequible (LCAC). De momento, los republicanos han rechazado la proposición.

