Sébastien Lecornu ha presentado hoy su dimisión como primer ministro, apenas un día después de anunciar la formación de su Gobierno. Apenas unas horas después de anunciar la formación del nuevo Ejecutivo, el Gobierno comenzó a desmoronarse. El ministro del Interior, reelegido por tercera vez, se rebeló y amenazó con presentar su dimisión. "La composición del gobierno no representa la renovación prometida", protestó en la red social X el presidente del partido Les Républicains (LR), molesto por el regreso del exministro de Economía, Bruno Le Maire, esta vez como titular de Defensa.
Macron acepta la dimisión
"El señor Sébastien Lecornu ha presentado la dimisión de su Gobierno al presidente de la República, que la ha aceptado", ha señalado el Elíseo en un breve comunicado después de una reunión celebrada a primera hora entre Macron y el hasta ahora primer ministro.
Es una nueva sacudida a un panorama político que ya de por sí estaba agitado, porque Lecornu había sido nombrado primer ministro el pasado 9 de septiembre, después de que su antecesor, François Bayrou, perdiera una moción de confianza vinculada a un plan de ajustes por 44.000 millones de euros.
Con apenas semanas para consolidarse, Lecornu intentó armar un gabinete que mantuviera en gran medida a ministros del gobierno anterior, buscando continuidad y estabilidad política. Sin embargo, las tensiones inmediatas que enfrenta, una Asamblea Nacional fragmentada, protestas sociales y la falta de acuerdos claros con la oposición, dejaron en evidencia lo precario de su posición. Y, por tanto, Lecornu no ha podido resolver la difícil ecuación de nombrar a un gobierno conciliador.
Por el momento, no se ha anunciado quién asumirá como sucesor inmediato ni si Macron optará por acelerar una reestructuración del Ejecutivo o convocar nuevas elecciones.

