El año pasado una media 78 menores sufrieron cada día abusos sexuales, violaciones, mutilaciones, secuestros, matrimonios forzados, reclutamiento, asesinatos o estuvieron expuestos a bombardeos o al bloqueo de la ayuda humanitaria. Y más de la mitad se cometieron en cuatro puntos calientes del Planeta: en los territorios palestinos, República Democrática del Congo, Nigeria y Somalia.
Según su informe “No a la guerra contra la infancia”, Save the Children constató en 2024 cerca de 42.000 crímenes contra menores: un 30% superior a la cifra de 2023 -la más alta desde que se tienen registros- y un 70% más que hace 2 años.
Uno de cada cinco menores vive en zonas de conflicto
Arantxa Osés, portavoz de Save the Children, avisa: “La guerra contra la infancia sigue intensificándose”. Y explica que “1 de cada 5 niños y niños en el mundo vive en zonas de conflicto, lo que supone el tercer año consecutivo en que esta cifra aumenta”. “Es la primera vez que África supera a Oriente Próximo en cuanto al número de niños que viven expuestos a un conflicto”, lamenta.
Desde la ONG denuncian que en 20 años se han cometido 400.000 violaciones graves contra la infancia en 33 países, con 160.000 menores asesinados o mutilados y más de 100.000 reclutados por grupos armados como niños soldado.
En este informe Save the Children advierte además del drama de uno de cada cinco menores que viven en zonas de conflicto: más de 520 millones de niños y niñas, y 218 millones de ellos se concentran en África: el 32,6% de la población infantil del continente.
Y concluye la ONG que se produce una terrible correlación: los países con más niños y adolescentes desprotegidos son -paradójicamente- los que más gastan en armamento.
