España vuelve a estar en el centro del tema del gasto en defensa, y que los focos nos apunten tanto, es mérito de Trump. El presidente estadounidense ha hecho de este asunto uno de sus ejes de presión sobre los socios europeos. Una vez más ha vuelto a señalar directamente a Pedro Sánchez por negarse a elevar el presupuesto militar al 5 % del PIB, la nueva meta impulsada por Washington dentro de la OTAN. El presidente de Estados Unidos ha sugerido incluso que "España no está jugando en equipo".
El Gobierno español insiste en que ha "cumplido con creces" los compromisos asumidos en la cumbre de la OTAN de 2014, cuando se fijó el objetivo del 2 % del PIB, y que esa cifra ya se ha alcanzado en 2025 tras años de incremento sostenido. "Desde que soy presidente, España no solo ha cumplido con sus obligaciones, sino que ha corregido los incumplimientos heredados de gobiernos anteriores", defendió Sánchez desde Bruselas, donde participa en el Consejo Europeo.
La presión de Trump
Las críticas de Trump no son nuevas, pero sí más insistentes. En los últimos diez días ha mencionado a España en varias intervenciones públicas, llegando a ironizar sobre la posición española en presencia del propio Sánchez durante la firma del plan de paz para Gaza, en Egipto. "¿Dónde está España? ¿Ya lo habéis convencido con lo del PIB?", bromeó el mandatario.
Fuentes diplomáticas señalan que el tono del líder estadounidense responde a su estrategia de endurecer la posición ante los aliados europeos que no asumen el incremento del gasto al ritmo que reclama Washington. Pese a todo, en Moncloa subrayan que las relaciones bilaterales "son correctas" y que los mensajes de Trump "no alteran el compromiso ni la hoja de ruta española".
España, firme ante el objetivo del 5 %
La negativa de Sánchez a aceptar el nuevo umbral del 5 % del PIB en defensa, una cifra que, según el Gobierno, "es incompatible con un modelo social sostenible", ha sido interpretada en Washington como una señal de resistencia. Sin embargo, España logró en la última cumbre de la OTAN que el acuerdo final no incluyera la obligación de todos los miembros de alcanzar ese nivel de gasto, desactivando así la presión inmediata.
El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, matizó esta semana que "España se ha comprometido a cumplir las capacidades necesarias" pero advirtió que "no será posible hacerlo invirtiendo menos del 3,5 % del PIB". En respuesta, Defensa recuerda que la inversión no se mide solo en porcentaje, sino en "eficacia y modernización", con un plan que destina más de un tercio de los nuevos fondos a personal y un 30 % a ciberdefensa y nuevas tecnologías.
Nueva contribución a Ucrania
En paralelo, el Ejecutivo ha confirmado la adhesión de España al programa PURL (Priority Ukraine Requirements List) de la OTAN, que coordina la adquisición conjunta de armamento para reforzar la defensa ucraniana. El plan implica compras a empresas estadounidenses, aunque el Gobierno evita concretar el volumen total de inversión.
Sánchez comunicó la decisión a Volodímir Zelenski en una conversación telefónica este martes, en la que ambos analizaron la situación sobre el terreno y la necesidad de reforzar la protección de infraestructuras energéticas antes del invierno. España ya destina 1.000 millones de euros anuales en ayuda militar y humanitaria a Kiev, además de suministrar generadores eléctricos y apoyo técnico.
Un país fiable
El presidente español cerró su intervención en Bruselas con un mensaje directo:
En 2017 España destinaba apenas el 0,9 % del PIB a Defensa. Hoy hemos duplicado ese esfuerzo y lo hemos hecho sin renunciar a nuestro modelo de bienestar. Somos un aliado fiable y comprometido con la seguridad europea
Mientras tanto, en Washington, Trump mantiene su línea dura: asegura que "todos pagan el 5 %, menos España", aunque en realidad solo una minoría de países de la Alianza supera el 3 %.

