VENEZUELA

Sánchez prevé tener contactos con Delcy Rodríguez y Edmundo González y avisa de que la acción de Trump sienta un precedente "peligroso"

El presidente del Gobierno ha anunciado que prevé hablar tanto con la nueva presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, como con el candidato opositor Edmundo González para facilitar una transición política en el país, al tiempo que ha reiterado su rechazo a la reciente operación militar estadounidense que terminó con la captura de Nicolás Maduro.

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Madrid |

Sánchez prevé reunirse con Delcy Rodríguez y Edmundo González y avisa de que la acción de Trump sienta un precedente "peligroso"
Sánchez prevé reunirse con Delcy Rodríguez y Edmundo González y avisa de que la acción de Trump sienta un precedente "peligroso" | La Moncloa

En su primera rueda de prensa tras la operación de Estados Unidos en Venezuela, Pedro Sánchez ha situado a España como potencial mediador en la crisis que se abre tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas y su traslado a una prisión federal en Nueva York. Desde la embajada española en París, y después de participar en la reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania, el jefe del Ejecutivo ha defendido una salida democrática para Venezuela y ha alertado del riesgo que supone normalizar intervenciones militares unilaterales en la región.

Sánchez ha revelado que su intención es mantener conversaciones tanto con Delcy Rodríguez, actual presidenta venezolana, como con el dirigente opositor Edmundo González, con el objetivo declarado de favorecer una transición que culmine en "elecciones libres" y en un escenario de estabilidad institucional. Al mismo tiempo, la diplomacia española ha llevado a la Organización de Estados Americanos (OEA) un mensaje de firme rechazo a la operación militar estadounidense, que considera un "precedente preocupante" para la seguridad hemisférica.

Sánchez se ofrece como mediador y pide elecciones libres

En París, tras la reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania, Sánchez ha querido trasladar que España no será un mero espectador de lo que ocurra en Venezuela y que aspira a desempeñar un papel activo de mediación. El presidente ha explicado que "tiene intención de hablar tanto con la actual presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, como con la oposición política de este país, en concreto con Edmundo González", con el objetivo de contribuir a una transición ordenada.

El líder del Ejecutivo ha insistido en que el horizonte debe ser la celebración de comicios competitivos y verificables, subrayando su "confianza en que haya elecciones libres en Venezuela" como única vía legítima para reconstruir la convivencia política. En este marco, la Moncloa presenta a España como un puente entre la Unión Europea, América Latina y los distintos actores venezolanos, tanto institucionales como opositores, con el fin de fomentar un diálogo amplio.

Críticas a la operación militar de Estados Unidos

En esa misma comparecencia, Sánchez ha "vuelto a criticar la acción llevada a cabo por Estados Unidos" en Venezuela, una operación de sus fuerzas armadas que el 3 de enero se saldó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas. El presidente ha enmarcado su rechazo en la defensa del derecho internacional y en la necesidad de evitar que los conflictos políticos internos se aborden mediante intervenciones militares unilaterales.

La postura del Gobierno ha sido trasladada también en el ámbito multilateral, donde España se ha sumado a otros países de la región que ven con inquietud el precedente que marca la actuación de Washington. El mensaje que se lanza es que, aunque se comparta la preocupación por la deriva autoritaria en Venezuela, la "democracia y la paz" no pueden construirse sobre la base de un acto de fuerza ni de una vulneración de la soberanía de un Estado.

La advertencia sobre Trump: un "precedente preocupante"

Paralelamente a las palabras de Sánchez en París, la observadora permanente de España ante la Organización de Estados Americanos, Carmen Montón, ha llevado a la sesión extraordinaria del organismo una posición de rechazo explícito a la operación militar estadounidense. Montón advirtió que la captura de Maduro por parte de las fuerzas armadas de EE.UU. "sienta un precedente preocupante para la seguridad de la región" y que lo ocurrido “pone en riesgo la paz y la seguridad regional”.

La representante española subrayó, además, que los "recursos naturales del país son parte de su soberanía", recordando que cualquier intervención sobre ellos o sobre su gobierno debe respetar el marco del derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos. España se ha unido así a Colombia, Brasil y México en un comunicado de rechazo a la acción militar unilateral de Estados Unidos en territorio venezolano, un texto que incide en que la estabilidad regional no puede construirse desde la imposición.

Defensa del diálogo y rechazo a la lógica de la fuerza

En su intervención en la OEA, Montón recordó que España, junto a Colombia, Brasil o México, firmó un comunicado conjunto de rechazo a la operación que terminó con la captura de Maduro y su traslado a una prisión federal de Nueva York. Ese posicionamiento común advierte de los riesgos de abrir la puerta a una lógica en la que los desacuerdos políticos se gestionan por vía militar en lugar de diplomática.

"La democracia y la paz no pueden venir de un acto de fuerza, solo pueden suceder a partir de un dialogo extenso entre el pueblo venezolano", puntualizó Montón ante el pleno de la OEA, resumiendo el eje del enfoque español y latinoamericano que aboga por procesos negociados y participativos. Durante la sesión extraordinaria, representantes de Colombia, México, Brasil y Chile se expresaron en la misma línea, al considerar que la intervención estadounidense es "un acto que pone en riesgo la soberanía regional" y que puede reproducirse en otros escenarios.

Las amenazas de Trump elevan la tensión regional

El clima de preocupación se ha incrementado después de que, tras la captura de Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzara una advertencia directa al presidente colombiano, Gustavo Petro. En sus declaraciones, Trump amenazó con llevar a cabo "una operación similar" contra Colombia y reiteró que "hay que hacer algo" con México, país al que dice haber ofrecido en numerosas ocasiones apoyo militar para combatir al narcotráfico.

Estas palabras han sido interpretadas en la región como un aviso de que la doctrina aplicada en Venezuela podría extenderse a otros países, lo que refuerza el llamamiento de España y de varias cancillerías latinoamericanas a reforzar los canales diplomáticos. En paralelo a su apuesta por mediar en Venezuela, el Gobierno de Sánchez busca así posicionarse como actor en la defensa de un orden regional basado en el diálogo, el respeto a la soberanía y la resolución pacífica de controversias, frente a la tentación de resolver las crisis a golpe de intervención militar.