Desde la embajada española en París, Pedro Sánchez ha vinculado la trayectoria de apoyo español a Ucrania —con ayuda económica, militar y humanitaria— a una futura implicación en la consolidación de la paz. El jefe del Ejecutivo ha defendido que España, "como gran país europeo", debe estar presente en las decisiones que se tomen ante un eventual cese de hostilidades, tanto en la reconstrucción como con "capacidades militares".
Esta apertura a una misión de paz llega en un momento de esperanza para que 2026 marque el fin del conflicto, según ha expresado Sánchez, quien ha dado por hecho que consultará con líderes como Alberto Núñez Feijóo, aunque sin incluir a Vox en la ronda de contactos. "Hay una puerta abierta a la esperanza", ha resumido el presidente.
Disposición a desplegar Fuerzas Armadas españolas
Sánchez ha respondido afirmativamente a la posibilidad de enviar tropas españolas a Ucrania en un escenario de misión de paz internacional, recordando precedentes en otros conflictos. "Si lo hemos hecho en otras latitudes, cómo no lo vamos a hacer en Europa", ha apostillado, subrayando la coherencia con la política exterior de apoyo incondicional a Kiev.
El presidente ha explicado que informará al Parlamento si se concreta esta contribución, que se enmarca en una visión integral de la posguerra: desde la acogida de miles de ucranianos hasta los envíos de armamento y la formación de efectivos. España aspira así a un rol protagonista en la estabilización del país vecino, alineado con sus aliados europeos.
Ronda parlamentaria para consensuar la posición
El próximo lunes, Sánchez iniciará consultas con representantes de la mayoría de grupos parlamentarios para recabar opiniones sobre la participación española en un horizonte de paz ucraniano. Ha confirmado que incluirá al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un gesto de búsqueda de amplios consensos institucionales.
Esta iniciativa responde al carácter "férreo" del compromiso español con Ucrania, que ha combinado ayuda económica, militar y la acogida de refugiados. Sánchez ha presentado esta ronda como un paso necesario para alinear la política exterior con el sentir mayoritario del Congreso ante un posible punto de inflexión en el conflicto.
Contexto de la reunión en París
Las declaraciones se han producido tras la participación de Sánchez en la reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania, un foro multilateral que coordina asistencias urgentes al país invadido. En este marco, el presidente ha reiterado que España no solo cumple compromisos, sino que asume liderazgo en la defensa de la libertad ucraniana, extendiendo ahora esa lógica al posconflicto.
El anuncio refuerza la posición de España como actor clave en Europa, dispuesto a contribuir con "capacidades militares" a la reconstrucción y estabilización, en paralelo a sus esfuerzos humanitarios y de formación ya en marcha.

