El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles que Israel y Hamás habían llegado a un principio de acuerdo para comenzar a implementar la primera fase de su plan de paz para Gaza.
Esta primera fase incluye la liberación de todos los rehenes, la retirada técnica de Israel y la entrada de ayuda humanitaria. De lo que todavía no se sabe nada es de los otros puntos del acuerdo, algunos de ellos conflictivos, como el desarme de Hamás o el futuro Gobierno de Gaza.
Sobre este último punto, ha sonado mucho últimamente el nombre de Tony Blair como una de las figuras clave para el Gobierno del enclave tras el fin de la guerra.
Comunicado de Blair tras el anuncio del plan de Trump
El propio Blair publicó un comunicado en la web del Instituto Tony Blair para el Cambio Global en el que calificaba de "audaz e inteligente" el plan de Donald Trump para poner fin a la guerra, "traer alivio inmediato a Gaza" y un futuro "más brillante y mejor para su pueblo".
Respecto al futuro gobierno del enclave, Blair aseguraba: "En particular, su voluntad de presidir la Junta de Paz para supervisar la nueva Gaza es una enorme señal de apoyo y confianza en el futuro de Gaza, en la posibilidad de que israelíes y palestinos encuentren un camino hacia la paz y en el potencial de una alianza regional y global más amplia para contrarrestar las fuerzas del extremismo y promover la paz y la prosperidad entre las naciones"
Y es que el plan de paz del presidente estadounidense incluye el establecimiento de un ejecutivo de transición formado por expertos palestinos y líderes internacionales. Este Gobierno tecnócrata estaría supervisado por el propio Donald Trump y entre sus asesores contaría con Tony Blair.
Tony Blair y la polémica sobre su participación
Pero, ¿quién es Tony Blair? Exprimer ministro de Reino Unido entre 1997 y 2007, Tony Blair se ha convertido en una figura controvertida por su papel y legado en Oriente Medio.
Tras dimitir como primer ministro en junio de 2007, Blair fue uno de los enviados del Cuarteto (grupo diplomático formado por la Unión Europea, Naciones Unidas, Estados Unidos y Rusia) para mediar e intentar conseguir un acuerdo de paz entre Israel y Palestina.
Su nombramiento causó controversia en su momento ya que uno de los motivos por los que dimitió fue su apoyo al presidente George W. Bush en la guerra de Irak. Otra de las cuestiones que se le criticaban era sus posibles vínculos cercanos con Israel, algo que hizo que los palestinos desconfiaran de él.
Esto último, unido a sus escasos resultados para lograr un acuerdo fructífero -para el que estuvo trabajando alrededor de ocho años- hizo que su figura quedara en entredicho.
Hasta ahora, que el presidente estadounidense le ha recuperado como figura clave y relevante en la GITA (Autoridad Internacional de Transición de Gaza).

