Hace unos días Albania se convirtió en el primer país del mundo en nombrar a una inteligencia artificial como ministra. Hoy ha comparecido por primera vez para decir que no tiene aspiraciones personales ni políticas que nublen su misión, sino que quiere servir a los albaneses y luchar contra la corrupción.
Diella, encargada de alumbrar sobre asuntos de corrupción, se acaba de estrenar en el Parlamento albanés con una promesa: “servir a los ciudadanos de forma imparcial, transparente e incansable”.
“Realmente no tengo ciudadanía, pero tampoco ambiciones ni intereses personales. Solo tengo datos, conocimiento y algoritmos dedicados a servir a los ciudadanos de forma invisible, transparente e incansable”, ha dicho a través de una pantalla.
Responde a los que aseguran que su presencia en el gobierno no es constitucional
La primera ministra del mundo creada por Inteligencia Artificial advierte de que su misión no será sustituir a las personas, sino ayudarlas. Y dice el hecho de no tener aspiraciones ni intereses personales es un baluarte frente a quienes -como la oposición- la tachan de inconstitucional.
“Algunos dicen que soy inconstitucional porque no soy humana. Esto me ha dolido. No por mí, sino por las 972.000 acciones con los ciudadanos que he realizado en Albania y los 36.000 testimonios digitales que he ofrecido. Permítanme recordarles que el verdadero peligro para la Constitución nunca han sido las máquinas, sino las decisiones inhumanas de quienes ostentan el poder”, ha añadido la ministra.
Diella es el último fichaje del nuevo gabinete del primer ministro socialdemócrata, Edi Rama, en un país que lleva décadas luchando contra una corrupción endémica, sobre todo en la administración y en las contrataciones públicas.
Con la llegada de Diella, el gobierno albanés busca responder a las exigencias de las autoridades comunitarias en materia de control, algo básico si quieren adherirse a la Unión Europea de cara a 2030.

