RÉGIMEN TALIBÁN

Las periodistas afganas se cubren la cara en televisión por orden de los talibán

Si una funcionaria incumple la orden será despedida, mientras que en el resto de los casos se avisará primero a un tutor o miembro masculino de la familia.

ondacero.es | Agencias

Madrid | 23.05.2022 08:28

Las periodistas afganas se cubren la cara en televisión por orden de los talibán
Las periodistas afganas se cubren la cara en televisión por orden de los talibán | EFE

Las presentadoras y periodistas afganas que aparecen en televisión están obligadas desde este domingo a cubrirse la cara para acatar la medida dictada por el régimen talibán, en un nuevo paso atrás para los derechos de las mujeres en Afganistán.

Aunque en un principio se resistieron, las presentadoras y periodistas afganas aparecieron este domingo con sus rostros cubiertos en televisión, al cumplirse el ultimátum de los talibanes para que siguieran su mandato sin excepciones.

Los medios afganos esperaban poder convencer a los talibán para que revirtiesen la orden, pero ya el sábado un portavoz del Ministerio para la Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio señaló que "la decisión es definitiva y no hay espacio alguno para la discusión en este tema".

Una de las presentadoras de Ariana News, Basira Joya, ha asegurado con el rostro parcialmente cubierto que el islam no prohíbe nada y que las mujeres seguirán trabajando, "aunque sea con burka". "Nada nos detendrá", ha dicho en antena, según la agencia DPA.

Un responsable de Tolo News, Khpolwak Sapai, ha compartido en redes sociales imágenes de una reunión del equipo junto al mensaje: "Hoy estamos de luto". En estas fotografías, tanto los hombres como las mujeres aparecen con mascarilla, en un aparente gesto de solidaridad.

Sin embargo, la cadena ha emitido poco después un comunicado en el que señala incoherencias y equívocos en el decreto de los talibán. "TOLOnews sostiene que sigue sin ver indicaciones claras con respecto a cubrir los rostros de las presentadoras en los programas de televisión", ha hecho saber en una nota publicada en su cuenta de Twitter.

Aunque la cadena ha acatado la orden de los talibán, mantiene que "las imágenes de las presentadoras en la televisión son virtuales y su presencia no es real", por lo que su labor realmente no contravienen ninguna doctrina previa de los talibán en torno al uso del velo.

El seguimiento al mandato de los talibanes tras el ultimátum fue generalizado, como se pudo ver en otros canales afganos como ShamShad, Tamadon, Rah-e-Farda, Zhuandon o Noorin.

Los talibanes habían insistido hace tres días a los medios de comunicación sobre la orden hecha pública el pasado 7 de mayo, por la que se decretaba el uso obligatorio del burka o vestimentas similares que cubran todo el rostro de la mujer, pero ante la resistencia de algunas periodistas, se impuso el ultimátum.

Si una mujer incumple la norma será despedida

Según esas medidas, si una funcionaria incumple la orden será despedida de manera automática, mientras que en el resto de los casos se avisará primero a un tutor o miembro masculino de la familia, y si persisten el incumplimiento, éste será llamado a declarar, podrá "ser detenido tres días" y "entregado a los tribunales para recibir su castigo" como última instancia.

Desde la llegada al poder de los talibanes a mediados de agosto, las mujeres han visto cómo sus derechos se iban reduciendo, como el cierre de las escuelas para las adolescentes, la prohibición de que muchas mujeres acudan a sus puestos de trabajo o la obligatoriedad de que al viajar vayan acompañadas por un varón de la familia.

Esto choca con las declaraciones iniciales de los islamistas, que prometieron respetar los derechos de las afganas, pero la realidad que viven las mujeres en ese país se asemeja cada vez más a la época del primer régimen talibán entre 1996 y 2001, cuando fueron recluidas en sus hogares, sin posibilidad de estudiar o trabajar.

Detrás de muchas de estas regulaciones contra las mujeres se encuentra el Ministerio de la Propagación de la Virtud y Prevención del Vicio, una institución muy activa durante el primer régimen talibán y que se extinguió con la invasión estadounidense, quedando en un mal recuerdo para los afganos durante los siguientes 20 años.

Con la vuelta al poder de los talibanes el pasado 15 de agosto, la institución regresó, instalándose, precisamente, en el ahora extinto Ministerio de la Mujer.