El Programa de la ONU para el Desarrollo, la Unión Europea y el Banco Mundial cifran en unos 70.000 millones de dólares los que se van a necesitar para reconstruir la Franja de Gaza y hacer, por lo tanto, “la vida viable en ese territorio”. Y estima que 20.000 millones de dólares deberían estar disponibles en los próximos 3 años.
La ONU reconoce que el trabajo será duro, calcula que hay más de 55 millones de toneladas de escombros que remover, generados por los bombardeos israelíes de estos dos años, y pese a que parte del esfuerzo ya se ha hecho.
El portavoz del PNUD, Jaco Cilliers, explica que el desescombro que se requiere es “comparable a construir un muro de 12 metros de ancho alrededor de Central Park”, y “si lo llenamos de escombros, esa es la cantidad de cascotes que hay que mover en Gaza". Y ya se han retirado unas 81.000 toneladas, lo que equivale a unos 3.100 camiones.
Admite también Cilliers que la reconstrucción completa de Gaza podría tardar varias décadas y que dependerá en gran parte del flujo de dinero que se destine a ese fin. Después de dos años de destrucción y bloqueo, las prioridades tienen que ver con el restablecimiento de los servicios básicos: agua, luz, atención sanitaria, rehabilitación de carreteras, reconstrucción de viviendas y el retorno de los desplazados.
En una rueda de prensa desde Ginebra, a la que se ha sumado la Organización Mundial de la Salud (OMS), las organizaciones humanitarias exigen que -una vez que ha entrado en vigor el alto el fuego- se reestablezcan urgentemente los corredores médicos en Gaza.
