El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha exigido este miércoles por primera vez de forma pública la implementación de la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, para expulsar a dos millones de palestinos de la Franja de Gaza a otros países del mundo árabe como condición para poner fin a la guerra en el enclave.
Netanyahu ha afirmado que está "listo para poner fin a la guerra bajo condiciones claras que garanticen la seguridad de Israel", incluyendo que todos los rehenes "regresen a casa", que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) deponga las armas, "que renuncie al poder, que sus líderes sean exiliados, que Gaza esté totalmente desarmada y llevemos a cabo el plan de Trump, tan correcto y revolucionario".
No obstante, en la que ha sido su primera rueda de prensa en cinco meses, el jefe de Gobierno israelí se ha mostrado preparado para un "alto el fuego temporal" para liberar a los rehenes que continúan en la Franja desde octubre de 2023, confirmando que 20 de ellos "están definitivamente vivos" y las autoridades están "definitivamente preocupadas". En cuanto a la ofensiva en Gaza, ha asegurado que las tropas israelíes "están ganando cada vez más terreno para limpiarla de terroristas y de la infraestructura terrorista de Hamás". Al final, "todos los territorios de Gaza estarán bajo el control de la seguridad israelí y Hamás será derrotado por completo", ha prometido.
Reconoce que permitió la financiación de Hamás para dividir a los palestinos
El primer ministro de Israel ha reconocido que permitió que se transfirieran fondos desde Catar a Hamás en Gaza para mantener a los islamistas y a la Autoridad Nacional Palestina (que administra Cisjordania) divididas, en una rueda de prensa nacional retransmitida en internet. "La política que condujo a permitir a Catar transferir dinero a Gaza fue aceptada por unanimidad por el gabinete de seguridad", dijo sobre la decisión adoptada en 2018. "¿Por qué se hizo? Porque queríamos mantener divididos a Hamás y la ANP", añadió.
Una investigación del servicio interior de inteligencia israelí (Shin Bet) destapó que Catar envió unos 30 millones de dólares mensuales a Gaza y que acababan en manos del brazo armado de Hamás, con el beneplácito de los gobiernos de Netanyahu, que llegó a decir en noviembre de 2023 que las acusaciones de que estaba permitiendo la financiación de los islamistas eran "ridículas".
El mandatario ha explicado que ha decidido reanudar la entrada de ayuda humanitaria al enclave --si bien la ONU ha negado que haya sido distribuida por el momento-- con el fin de mantener el apoyo de los aliados, que le han pedido evitar una catástrofe humanitaria. Sin embargo, ha insistido en que Hamás saquea los cargamentos y los vende a precios exorbitantes para financiar sus actividades.
El jefe del Ejecutivo ha asegurado que "no permitiremos sanciones vinculantes", reconociendo que una medida en este sentido adoptada por "el Consejo de Seguridad derrumbaría por completo la economía de Israel, y también nuestros sistemas de seguridad". "Es una locura. Simplemente, una locura", ha agregado, tras asegurar que el objetivo de Hamás es "detener la guerra, ponerle fin e impulsar una resolución vinculante del Consejo de Seguridad que obligue a 180 países a imponernos sanciones".
Hamás le acusa de "insistir en frustrar" las negociaciones
"La afirmación de Netanyahu de que cualquier acuerdo de alto el fuego temporal irá seguido de una reanudación de la guerra, que conducirá a la aplicación de lo que él llamó el plan Trump para el desplazamiento, es una insistencia en frustrar el proceso de negociación y destruir las posibilidades de liberar a los prisioneros", ha denunciado en un comunicado difundido por el diario 'Filastín', vinculado a Hamás.
El grupo ha considerado que las recientes declaraciones del jefe del Ejecutivo israelí, al que ha tildado de "terrorista", sobre el plan Trump "hacen recaer sobre Washington la responsabilidad de aclarar su posición sobre el crimen del desplazamiento forzoso bajo amenaza de genocidio, en un momento en que está desempeñando el papel de mediador para poner fin a la guerra".
Asimismo, ha reiterado su petición a la comunidad internacional de que actúe "para imponer medidas que garanticen el fin de las brutales masacres de inocentes en la Franja de Gaza y exigir responsabilidades a" Netanyahu, del que ha dicho que "está obsesionado con la matanza y el genocidio". "Está empujando a toda la región hacia el abismo", ha alertado.

