Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

un madrileño de 53 años

Muere un turista español tras ser golpeado por la hélice de una barca en Indonesia

Francisco Javier García, un madrileño de 53 años, nadaba cerca de la playa Iboih, en el noroeste de Weh cuando fue golpeado por la hélice de una barca. El madrileño murió a causa de la perdida de sangre provocada por la herida en su costado izquierdo.

ondacero.es
  Madrid | 24/08/2019

Un turista español murió en Indonesia tras ser golpeado por la hélice de una barca en una playa de la isla de Weh, en el extremo occidental del archipiélago, han informado fuentes oficiales.

El accidente tuvo lugar el jueves por la tarde, cuando Francisco Javier García, un madrileño de 53 años, nadaba cerca de la playa Iboih, en el noroeste de Weh, indicó el jefe de la unidad de investigación criminal de la Policía en la isla, Abdul Halim.

El piloto de la embarcación, un indonesio de 39 años que iba a recoger a otro turista, se detuvo y sacó del agua al español con la ayuda de otro indonesio que navegaba cerca del lugar, y ambos le trasladaron al muelle más cercano.

En tierra, el ciudadano español, que viajaba junto a su mujer y dos hijos, fue tratado por otro turista extranjero pero murió en la ambulancia de camino a la clínica de Iboih debido a la perdida de sangre causada por la herida en su costado izquierdo. Halim dijo que el cuerpo será trasladado el sábado por la tarde a la isla de Bali, en el centro del archipiélago, y de allí será repatriado a España.

La policía indonesia investiga el accidente y, por el momento, no ha presentado cargos contra el piloto de la embarcación.

La isla de Weh, también conocida como Sabang y ubicada al noroeste de la isla de Sumatra, forma parte de la provincia de Aceh, la única de indonesia que se rige bajo la ley islámica, y un popular destino turístico donde la "sharía" se aplica con mayor laxitud.