Después de que el gobierno italiano de Giorgia Meloni les obligase a poner fin a sus operaciones en el Mediterráneo Central en diciembre de 2024, Médicos Sin Fronteras anuncia que volverá a rescatar migrantes a bordo del Oyvon, un antiguo barco ambulancia noruego preparado y equipado para operar en una de las rutas más letales del mundo.
Riccardo Gatti, responsable de búsqueda y rescate de MSF, denuncia que -pese a tener 700 plazas- las leyes italianas no les permiten más de un rescate. “Reiniciamos nuestras operaciones con el Oyvon casi un año después de vernos obligados a finalizar las misiones con nuestro anterior barco, el Geo Barents, como consecuencia de la presión ejercida por las leyes y la política italianas”. “Leyes y políticas punitivas y obstructivas dirigidas a perjudicar a las embarcaciones de búsqueda y rescate en el mar”, lamenta Gatti.
Un médico y una enfermera viajarán a bordo para proporcionar atención a los náufragos, que suelen presentar síntomas de hipotermia, deshidratación, quemaduras por combustible o heridas -en este caso- consecuencia de los abusos y torturas en los centros de detención libios o tunecinos.
Además, el Geo Barents tendrá como misión informar y documentar los testimonios sobre la violencia sufrida a manos de la Guardia Costera libia.
Más de un millar de migrantes muertos o ahogados en lo que va de año, según la OIM
Más de 1.000 migrantes han muerto en lo que va de 2025 intentando llegar a Europa a través de la ruta del Mediterráneo Central, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que reclama operaciones de búsqueda y rescate más efectivas.
