Estados Unidos

Una jueza bloquea las deportaciones exprés de la administración Trump

La magistrada estadounidense Jia Cobb considera que la política de "expulsión inmediata" de inmigrantes no garantiza un proceso legal mínimo.

El tribunal de apelaciones de EEUU declara ilegales la mayoría de los aranceles de Trump

Estados Unidos niega la entrada a los responsables palestinos antes de la Asamblea General de la ONU

ondacero.es

Madrid |

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. | Reuters

Una jueza federal de Estados Unidos ordenó este viernes la suspensión temporal de las deportaciones exprés de inmigrantes indocumentados impulsadas por el Gobierno de Donald Trump. La magistrada dio la razón a las organizaciones de derechos civiles que denunciaron que esta política vulnera el derecho al debido proceso.

La medida cuestionada restablecía la figura de la "expulsión inmediata", aplicada ya durante el primer mandato de Trump (2017-2021), que permite deportar de forma acelerada a quienes no acrediten al menos dos años de residencia continua en el país, sin necesidad de una audiencia previa.

La jueza Jia Cobb, de Washington D. C., emitió un dictamen en el que critica la medida, pilar de la campaña de deportaciones masivas prometida por Trump, opinando que "prioriza la rapidez" y "llevará inevitablemente al Gobierno a deportar a personas por error a través de este proceso truncado".

La política de deportaciones rápidas fue denunciada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la principal ONG en defensa de los inmigrantes en EE.UU., en nombre de otra entidad proinmigrante, Make The Road New York, quienes pidieron bloquear su efecto, a lo que la jueza ha accedido.

En el dictamen de 48 páginas, publicado el viernes por la noche, la jueza dice no cuestionar la constitucionalidad de la política original de deportaciones rápidas, que se lleva aplicando mucho tiempo para deportar inmigrantes cerca de la frontera sur y que lleven pocos días en EEUU, sino su expansión.

Cobb señala que "al aplicar el estatuto a un enorme grupo de personas que viven en el interior del país y que no han estado sujetas previamente a una deportación rápida, el Gobierno debe garantizar un debido proceso", indica el documento. La denuncia argumentaba precisamente que la medida viola la Quinta Enmienda, que recoge el derecho a un proceso legal justo, y las leyes de Inmigración y Nacionalidad y de Procedimiento Administrativo.

Agrega Cobb que, "al defender este escaso proceso, el Gobierno hace un argumento verdaderamente sorprendente: que aquellos que ingresaron ilegalmente en el país no tienen derecho a un proceso bajo la Quinta Enmienda, sino que deben aceptar cualquier gracia que les dé el Congreso". "Si eso fuera correcto, no solo los no ciudadanos, todos estaríamos en riesgo", apostilla la jueza.