TRUMP CONFLICTOS INTERNACIONALES

Las guerras de Ucrania y Gaza se le atragantan a Trump: por qué no logra presionar a Putin y a Netanyahu

La gestión de Donald Trump ante los conflictos en Ucrania y Gaza está marcada por la dificultad para influir sobre los líderes de Rusia e Israel, pese a sus promesas sobre conseguir un acuerdo de paz en ambas contiendas

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Rafa Sanz del Río

Madrid |

Las guerras de Ucrania y Gaza se le atragantan a Trump: por qué no logra presionar a Putin y a Netanyahu
Las guerras de Ucrania y Gaza se le atragantan a Trump: por qué no logra presionar a Putin y a Netanyahu | ondacero.es

Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha intentado posicionarse como un mediador capaz de resolver los principales conflictos globales. Sin embargo, la realidad sobre el terreno en Ucrania y Gaza parece complicar sus aspiraciones. Mientras la guerra ruso-ucraniana entra en su cuarto año de máxima intensidad, la ofensiva israelí sobre la Franja de Gaza continúa sin visos de alto el fuego. El presidente de Estados Unidos ha mantenido contactos directos con Putin y Netanyahu, pero sus esfuerzos diplomáticos no han logrado avances sustanciales, evidenciando los límites de su influencia sobre ambos mandatarios.

Ucrania: cifras récord de bajas y una guerra sin tregua

La guerra en Ucrania ha alcanzado cifras devastadoras. Según estimaciones recientes, entre 174.000 y 420.000 personas han muerto desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, incluyendo decenas de miles de civiles. Solo en el último año, las fuerzas rusas han sufrido casi un millón de bajas en combate, según el Estado Mayor ucraniano. Las cifras de Naciones Unidas hablan de más de 12.500 civiles muertos confirmados, aunque se estima que la cifra real podría ser mucho mayor debido a la dificultad de verificar los datos en zonas ocupadas.

En las últimas semanas, la intensidad del conflicto no ha disminuido. Rusia ha lanzado más de 2.600 drones y decenas de misiles contra territorio ucraniano solo en el mes de mayo, mientras que Ucrania ha reportado la muerte o herida de más de 1.300 soldados rusos en escasas horas. La capital, Kiev, ha sido objeto de uno de los mayores ataques aéreos combinados desde el inicio de la guerra, dejando al menos 15 heridos en un solo día, y Trump ha querido cambiar el rumbo de su postura hacia Putin por este último ataque.

"No me gusta lo que está haciendo Putin. Está matando a mucha gente, y no sé qué demonios le ha pasado. Lo conozco desde hace mucho tiempo. Siempre me llevé bien con él, pero está lanzando cohetes a ciudades y matando gente, y no me gusta nada", expresó desde la base militar de Andrews, Nueva Jersey.

Más tarde amplió su opinión a través de su red social 'Truth', en las que apunta que Putin "se ha vuelto completamente loco. Siempre he dicho que quiere toda Ucrania, no solo una parte, y quizá sea verdad, pero si lo hace, ¡eso llevará a la caída de Rusia!".

Trump manifestó en repetidas ocasiones que "esta guerra nunca habría comenzado si yo fuera presidente" y prometió que, de ser reelegido, lograría un alto el fuego en cuestión de días. Sin embargo, sus contactos con Putin no han logrado frenar la escalada militar ni abrir una vía realista de negociación.

Tampoco ha conseguido apaciguar a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, con quien mantuvo un encuentro público en la Casa Blanca que terminó en malos términos entre ambos. El presidente estadounidense ha criticado tanto a Putin como a Zelenski, pero ha evitado endurecer las sanciones contra Moscú, priorizando el diálogo y la cooperación económica, lo que ha generado inquietud en la OTAN y entre sus aliados europeos.

Gaza: ofensiva israelí y crisis humanitaria sin precedentes

La situación en Gaza sigue siendo crítica. La ofensiva israelí, lanzada tras los ataques de Hamás, ha provocado miles de muertos y una crisis humanitaria de gran magnitud. Organizaciones internacionales estiman que más de 35.000 palestinos han perdido la vida desde octubre de 2023, la mayoría civiles, y más de 1,7 millones de personas han sido desplazadas dentro de la Franja.

El Ejército Israelí mantiene su intención de hacerse con el control de Gaza, como publica el diario Haarez que los planes pasan por controlar el 75% del enclave en dos meses. Mientras tanto en la región se intensifican los bombardeos y las muertes de la población civil con ataques como el de la pasada madrugada donde han muerto al menos 31 palestinos en una escuela que refugiaba a los desplazados.

Trump, tradicionalmente cercano a Netanyahu, ha intentado ejercer presión sobre el primer ministro israelí para que modere la ofensiva y acepte una hoja de ruta hacia el alto el fuego. Sin embargo, Netanyahu se mantiene firme en su estrategia militar y ha rechazado cualquier cese unilateral de las hostilidades sin garantías de seguridad para Israel.

La relación entre ambos líderes se ha tensado, y Trump ha optado por buscar canales indirectos de negociación, incluso a través de contactos con Irán con el objetivo de evitar una escalada regional.

A pesar de sus relaciones personales con Putin y Netanyahu, Donald Trump no ha conseguido hasta ahora imponer su agenda de paz ni frenar el derramamiento de sangre en Ucrania y Gaza. Los datos más recientes muestran una escalada de ambos conflictos, con cifras récord de víctimas y una crisis humanitaria en aumento. La incapacidad de Trump para presionar a los líderes de Rusia e Israel pone en entredicho su promesa de restaurar la estabilidad global y evidencia los límites de la diplomacia estadounidense ante dos de los mayores desafíos geopolíticos de la actualidad.