La Casa Blanca tiene previsto presentar este lunes un plan sanitario que podría reavivar el debate sobre las causas y los posibles tratamientos del autismo. Según ha publicado en exclusiva The Wall Street Journal, el Gobierno de Donald Trump se centrará en dos medicamentos: el paracetamol, cuyo uso -dice- en el embarazo podría estar vinculado a un mayor riesgo de autismo, y la leucovorina, un fármaco poco conocido que se estudia como tratamiento experimental.
Paracetamol en el embarazo
Las autoridades federales prevén advertir a las mujeres embarazadas sobre el consumo de paracetamol -principio activo del Tylenol- durante las primeras fases de gestación. La recomendación será limitar su uso a los casos de fiebre. La medida se apoya en investigaciones recientes, entre ellas un análisis de las universidades de Mount Sinai y Harvard, que apuntan a un posible aumento del riesgo de autismo en los hijos tras la exposición temprana a este medicamento.
No obstante, las principales sociedades médicas siguen considerando el paracetamol como un analgésico seguro en el embarazo, siempre bajo control profesional.
Leucovorina como ensayo
El anuncio también incluirá a la leucovorina, utilizada habitualmente para tratar déficits de vitamina B9 y contrarrestar efectos adversos de otros fármacos. Ensayos clínicos preliminares han mostrado avances en la comunicación y la comprensión de algunos niños con autismo, lo que ha despertado expectativas en parte de la comunidad científica. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) revisa actualmente el marco regulatorio que podría acompañar a este nuevo uso.
Preocupación en la comunidad científica
El anuncio ha generado preocupación entre parte de la comunidad científica, que advierte de que establecer vínculos causales entre medicamentos y autismo requiere procesos largos y rigurosos. La incorporación de asesores como David Geier -defensor de la desacreditada teoría que relaciona vacunas y autismo- ha incrementado las críticas.
A pesar de las dudas, la Casa Blanca insiste en que su objetivo es aplicar "ciencia de estándar de oro" y responder a la creciente inquietud social por el aumento de diagnósticos de autismo en la infancia.
Iniciativas del NIH
De forma paralela, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) lanzarán una nueva iniciativa de ciencia de datos aplicada al autismo, con financiación para trece equipos de investigación. Estos proyectos se centrarán tanto en corroborar estudios previos como en explorar nuevas hipótesis.
El presidente Trump adelantó la medida el domingo, calificándola como "uno de los mayores anuncios médicos de la historia del país". El plan cuenta con la implicación directa del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., del comisionado de la FDA, Marty Makary, y del director de los NIH, Jay Bhattacharya.

